El encuentro, disputado en el emblemático estadio Rose Bowl de Pasadena (California), sirvió como un laboratorio ideal para el entrenador Javier Aguirre de cara al Mundial que comienza el próximo 11 de junio.
El Tri marcó el único gol del partido en el minuto 28 a la salida de un córner que capitalizó de cabeza Johan Vásquez. Esta anotación hizo justicia a la superioridad de los mexicanos en el terreno de juego, ya que apenas unos minutos antes, otro cabezazo de Alexis Vega había obligado al guardameta Mathew Ryan a emplearse a fondo para despejar el peligro.

Insistencia azteca y un rival completamente maniatado
Tras inaugurar la pizarra, el conjunto dirigido por el “Vasco” Aguirre generó múltiples ocasiones de peligro que forzaron el repliegue total de la zaga de Australia, llamando a la puerta rival con una insistencia que maniató por completo a los de Oceanía.
A punto estuvo de reflejarse el 2-0 en el marcador en el minuto 32 mediante otra gran acción de estrategia, donde Guillermo Martínez sacó un remate directo que el arquero rival logró contener con dificultades. El dominio de la selección mexicana durante la primera parte quedó, de hecho, reflejado en las estadísticas ofensivas, en las que triplicaron en remates a la formación de Australia (6-2).

Ajustes de Aguirre, despliegue físico y las pruebas médicas
A la vuelta de los vestuarios, los Socceroos buscaron el empate con un disparo a bocajarro que el arquero Rangel atajó con severa precisión, desactivando la oportunidad más peligrosa de todo el compromiso para el conjunto australiano. Por su parte, los mexicanos acariciaron nuevamente el gol en el minuto 75, pero la jugada fue anulada por fuera de juego.
Aguirre aprovechó el descanso para dosificar al equipo, transitando de unos primeros 45 minutos centrados en la posesión y el juego interior a una segunda mitad de despliegue físico. De hecho, el seleccionador quiso poner a prueba a varias de sus principales figuras que se encuentran en su fase final de recuperación, como Edson Álvarez, Luis Chávez, Alexis Vega y Santiago Giménez, antes de definir la lista definitiva de convocados azteca para la cita mundialista.
Este amistoso se prestó como el ensayo perfecto de cara al próximo enfrentamiento del 4 de junio contra Serbia, la última prueba de fuego para el conjunto mexicano antes de su gran debut el 10 de junio, cuando protagonizará el partido inaugural del Mundial frente a Sudáfrica en su papel de anfitrión.

