El Mundial 2026 arrancó con una tremenda tormenta extrafutbolística. Tras meses de incertidumbre provocadas por la guerra en Oriente Medio, la selección de Irán hizo su debut el lunes en Los Ángeles en medio de un clima de máxima tensión política con Estados Unidos.
Sin embargo, la verdadera noticia estalló al apagarse los reflectores del partido, cuando el cuerpo técnico y los futbolistas denunciaron las condiciones extremas y las trabas diplomáticas que están sufriendo en territorio norteamericano.
El seleccionador rompe el silencio: “El más maltratado”
El seleccionador iraní, Amir Ghalenoei, afirmó el lunes por la noche que su equipo ha sido “el más maltratado” durante el Mundial, en referencia a las dificultades que enfrentó la Team Melli en un contexto de guerra con Estados Unidos.
“Somos el equipo más maltratado de todo el Mundial”, aseguró el DT en la conferencia de prensa tras el empate 2-2 de Irán ante Nueva Zelanda, en su primer partido del Mundial 2026 disputado en Los Ángeles.

El origen de la indignación radica en un boicot logístico sin precedentes: el combinado iraní se vio obligado a trasladar a última hora su campo base de Arizona, en el sur de Estados Unidos, a Tijuana, en el norte de México. Por si fuera poco, las autoridades migratorias estadounidenses denegaron el visado a una quincena de miembros de su delegación.
Mehdi Taremi explota en zona mixta: “Es un desastre”
La estrella del Team Melli, Mehdi Taremi, también explotó en la zona mixta, denunció el “desastre logístico” que está sufriendo el equipo, que nada más acabar el partido debe regresar a Tijuana, desde donde tendrá que volar de nuevo en unos días para enfrentarse a Bélgica en Los Ángeles el próximo domingo.
El actual goleador del Olympiacos griego se mostró tajante ante los micrófonos: “Es mucho estrés para los jugadores, tenemos poco apoyo, creo que la FIFA podría haberlo hecho mejor. Uno de nuestros analistas tiene que venir a hacer de responsable ante la prensa, todo esto es un desastre”.

A pesar de la evidente frustración, el delantero de 33 años aclaró que no quería recurrir a “excusas” para explicar el empate ante Nueva Zelanda, pero exigió respuestas inmediatas a los altos mandos del fútbol.
Un careo con Gianni Infantino en el vestuario
El malestar es tan profundo que el propio presidente de la FIFA tuvo que bajar a dar la cara ante el plantel iraní.
“Estamos cansados de esta situación, hemos tenido muchos problemas estos últimos meses, solo queremos paz, alegría, ¿no son esos los eslóganes de la FIFA?”, reiteró el delantero estrella de 33 años, quien reveló que el presidente de la instancia rectora del fútbol, Gianni Infantino, había visitado a los jugadores en el vestuario.

“Le pedimos las mismas cosas (...) él quiere ayudar, pero hay otros problemas”, dijo sin mencionar directamente a la administración estadounidense.
Tensión política y división en las gradas
El ambiente en el estadio de Los Ángeles reflejó a la perfección la compleja realidad que vive el país asiático. Taremi también agradeció “a los aficionados de Los Ángeles”, que alentaron con fuerza al Team Melli, pese a que varios cientos de opositores al régimen de Teherán se manifestaron fuera y dentro del estadio y abuchearon el himno iraní y mostraron banderas prerrevolucionarias.

