La historia grande del fútbol guaraní sumó una página dorada en Boston. Paraguay resistió con el alma el empate ante la poderosa Alemania y terminó festejando desde los doce pasos en un partido no apto para cardíacos. Este tremendo triunfo ante los teutones se convierte en la sexta victoria paraguaya en 21 partidos mundialistas frente a europeos, un balance que completan seis empates y nueve derrotas.
Lea más: Orlando Gill agigantó su figura ante Alemania y metió a Paraguay en octavos
El selecto club de las víctimas europeas
Tumbar a una potencia de la talla de Alemania parecía una utopía, pero este plantel demostró que está para grandes cosas en Norteamérica. Los alemanes se suman ahora a una exclusiva lista de selecciones del Viejo Continente que mordieron el polvo ante la garra albirroja en la máxima cita del fútbol, cayendo también por primera vez en su historia en las citas ecuménicas en la tanda de penales.

La historia comenzó en Uruguay 1930 con un ajustado 1-0 sobre Bélgica, continuó en Suecia 1958 con un vibrante 3-2 ante Escocia, revivió en Corea-Japón 2002 con el recordado 3-1 a Eslovenia, y tuvo su última gran alegría en Sudáfrica 2010 con el sólido 2-0 frente a Eslovaquia. A este historial se suma el reciente 1-0 sobre Turquía por la segunda ronda del Grupo D de este mismo Mundial, un rival que fue inédito en citas ecuménicas y se convirtió en el decimotercer oponente europeo diferente en el historial paraguayo.

España, la eterna piedra en el zapato
Aunque hoy todo es festejo tras dejar en el camino a Alemania, el historial albirrojo recuerda que el máximo archienemigo europeo sigue siendo España. El combinado ibérico es el rival de la UEFA al que más veces se enfrentó en los Mundiales, con tres cruces que dejaron un sabor agridulce: el recordado empate sin goles en Francia 1998, la dura derrota 1-3 en Corea-Japón 2002 y la dolorosa caída 0-1 en los Cuartos de Final de Sudáfrica 2010. Hoy, la historia es muy diferente y Paraguay celebra un triunfo que retumba en todo el planeta.

