Fernández: la recuperación y el “pienso todos los días por qué me pasó esto a mí”

Hugo Fernández convive con una de las peores lesiones que puede sufrir un deportista: la rotura de ligamento cruzado. El zurdo fue operado con éxito y ya inició la recuperación de la rodilla izquierda. En unos seis meses, el jugador volvería a competir. Mientras tanto, lucha a diario con el enojo o la rabia de quedar fuera de las canchas en el mejor momento de su carrera. “Pienso en que van a venir mejores momentos y mejores ofertas”, puntualizó el mediocampista a ABC.

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La competencia de elite es una aventura llena de desafíos y de riesgos en el ecosistema del deportista. El futbolista atraviesa por etapas que generan frustración, enojo, rabia, descontento. La convivencia no siempre está en armonía con los capítulos de felicidad, de consagraciones, de alegrías. Pero entre los dos momentos, es seguro que los episodios indeseables duran menos. Como por ejemplo, una lesión. Cargar con la bronca a veces nubla el sentido de revancha, un propulsor que genera la auto superación y el deseo de retornar con mayor fuerza. En esa naturaleza humana se encuentra hoy Hugo Fernández, quien sufrió una rotura de ligamento cruzado y estará unos seis meses fuera de las canchas.

Hugo Fernández tendrá de 6 a 8 meses de recuperación.

“Se me trabó la punta del botín por el pasto y yo, sobre la marcha quise presionar al arquero. Cuando se me engancha el pie, ahí se me viene la rodilla para adentro. Sentí que algo salió de lugar y volvía a entrar. Fue un dolor muy fuerte el que sentí en ese momento”, así explica el mediocampista de Olimpia el instante en el que padece el daño en la rodilla izquierda en el duelo de Copa Libertadores contra Defensa y Justicia. “Fue muy doloroso en ese momento. Cuando el doctor entra y me mueve un poco la rodilla, ahí volví a gritar y en ese momento fue donde más sentí dolor. Después dos o tres días sentí dolor porque no podía mover la pierna. No podía dormir. Dormía dos o tres horas y me despertaba por el dolor”, continúa.

Daniel Garnero brindó a Fernández la oportunidad que este necesitaba para debutar en Primera División. En 2018, en una victoria 4-2 sobre Independiente de Campo Grande el 15 de abril, el volante ofensivo apareció por primera vez cuando ingresó por Roque Santa Cruz. Fue el inicio de una trayectoria en ascenso, que incluyó cuatro títulos locales y la consideración del entrenador como un jugador importante por derecha o por izquierda de un mediocampo repleto de jerarquía. “Me estaba yendo bien, estaba teniendo oportunidades en el quipo, jugada de titular en el campeonato local, convertía goles. Era uno de mis mejores momentos. Le encontré la vuelta en el puesto en que me puso el profe”, señaló el oriundo de Ñemby.

Hugo Fernández grita con todo después de marcar el tercero de Olimpia ante General Díaz.

Saber que la lesión corta escenas reales que todo juvenil sueña es una guerra interna con la ira y con la clásico pregunta que mezcla la interrogación y la exclamación: ¡¿Por qué me pasó esto a mí?! “Me pongo a pensar todos los días ‘¿porqué me pasó esto a mí?’ Yo venía jugando y no entiendo por qué justo en este momento. El dolor fue muy fuerte, nunca sentí un dolor así. Siempre me voy a quedar con la bronca del por qué me pasó esto en este momento”, reclama Fernández, quien sabe que después de la tormenta viene la calma. “Ahora estoy más tranquilo después de la operación, al saber que salió todo bien. Ya empecé a ir para hacer mi fisioterapia”, cuenta el ofensivo, que desde el miércoles 15 de octubre inició la recuperación.

“Después de la operación me dieron una semana de descanso, quedarme en casa a descansar. Y desde ayer (miércoles) fui a la Villa hacer fisioterapia, a flexionar un poco la rodilla, a hacer estiramientos, a tratar de levantar la rodilla para buscar fuerza en la pierna. Me hacen trabajo para no perder la masa muscular de mi pierna izquierda”, añade a ABC. El proceso de retorno está en marcha y será acompañado por una trabajo psicológico. “Siempre me suele llamar el psicólogo. Hablo con él, por ese lado recibí siempre mensajes de él para que no me decaiga y no de mí deprima”, revela Fernández, quien también destaca el apoyo del resto del plante, principalmente de Richard Ortiz, quien sufrió la misma lesión en dos oportunidades.

Hugo Fernández trata de crear una llegada ante la marca de tres cerristas.

“Recibí mucho apoyo de mis compañeros. Me dijeron que este tranquilo, que ya paso y que debo mirar hacia delante. El que más me habló fue Richard Ortiz, quien ya pasó por este momento. En la cancha, cuando el doctor entró, Richard le preguntó qué era mi lesión y el doctor le dijo la rodilla. Ahí él me tranquilizó un poco y me dijo que ya pasó y que esté tranquilo. Estoy pensando en hacer la mejor la recuperación, en no apurar, en volver bien. Cuando vuelva trataré de no tener el susto de lo que me paso. Pienso en que van a venir mejores momentos y mejores ofertas”, reconoce el jugador de 22 años, que comenzó la carrera en las inferiores de General Díaz.

Fernández revela que había una oferta real del Zaragoza de España, que faltaban detalles para concretar la operación y viajar a España, donde él sueña jugar porque el anhelo es vestir algún día la camiseta del Real Madrid. “El que más cerca estaba era el de Zaragoza. Solo faltaban detalles para concretarse y justo me vino a pasar esto”, agrega el mediocampista que también defendió los colores de la selección paraguaya en la categoría Sub 23 (jugó cuatro partidos del Preolímpico Tokyo 2020). “Me gusta jugar por derecha. El zurdo tiene más alternativas cuando juega por derecha porque engancha y puede rematar al arco o asistir”, culmina, admitiendo que lugar del campo prefiere. Ese mismo sitio volverá a tener a Hugo asistiendo o definiendo.

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