El crudo análisis de “Vitamina” Sánchez tras la goleada en Río: “Es una dura derrota”

El director técnico argentino de Olimpia, Pablo Sánchez, hace gestos antes del inicio del partido de fútbol de la fase de grupos de la Copa Sudamericana entre el Vasco da Gama de Brasil y el Olimpia de Paraguay, en el estadio São Januário en Río de Janeiro.
El director técnico argentino de Olimpia, Pablo Sánchez, hace gestos antes del inicio del partido de fútbol de la fase de grupos de la Copa Sudamericana entre el Vasco da Gama de Brasil y el Olimpia de Paraguay, en el estadio São Januário en Río de Janeiro.221002+0000 MAURO PIMENTEL

El entrenador de Olimpia dio la cara tras el 3-0 sufrido ante Vasco da Gama. Aunque rescató la labor del primer tiempo, fue tajante sobre los errores tácticos que sentenciaron el partido y la responsabilidad que asume el plantel de cara al futuro.

Luego del duro tropiezo en el São Januário, Pablo Sánchez analizó el desarrollo de un encuentro que se le escapó de las manos en el amanecer del complemento. El técnico franjeado separó lo hecho en la etapa inicial de los errores que terminaron en una derrota abultada.

“Es una dura derrota. Sobre todo por lo abultado del resultado; desde lo futbolístico entendimos que habíamos hecho un buen primer tiempo, muy prolijo de alguna manera, haciendo que al rival le cueste generar situaciones y aprovechando algunas transiciones rápidas, sobre todo con Hugo Quintana, con Romeo, que hizo un muy buen partido también” analizó el entrenador franjeado.

Sin embargo, el DT hizo hincapié en la falta de coordinación defensiva: “Y lamentablemente, en una descoordinación, llega el primer gol; pero entendíamos que el segundo tiempo, si manteníamos la calma, podíamos encontrarle la vuelta al partido. Y ahí sí creo, o estoy casi convencido, que los primeros siete minutos del segundo tiempo fueron fatales”.

Errores propios y el “contagio colectivo feo”

“Vitamina” se refirió al desorden táctico que mostró el equipo tras recibir los impactos del local, el argentino no ocultó su preocupación por cómo el equipo se desdibujó en el retroceso. “Cometimos algunos errores propios bien marcados, y el rival lo aprovechó y de alguna manera empezó a sentenciar el partido. Lo intentamos, intentamos ir a buscar, pero bueno, con el paso de los minutos y ya no nos llegaba el primer gol para descontar y que nos dé ánimo, se nos iba a poner difícil. Pero rescato la actitud del equipo de ir a buscar todo el tiempo después de esos primeros diez minutos fatídicos del segundo tiempo”.

Al ser consultado sobre si le preocupó ver a un equipo desordenado que pudo encajar más goles, fue directo. “Sí, cuando uno vive lo que fueron los primeros 10 minutos del segundo tiempo, claro que me preocupé, porque vi que el equipo quedaba muy mal parado y tomaba muy malas decisiones a la hora de la pérdida. Yo siempre le digo a los futbolistas: podés cometer un error técnico, que es la propia pérdida del balón por un mal pase o por un mal control de un compañero, pero no cometer un segundo error que ya es táctico y pasar de largo”.

El entrenador profundizó en esa falencia: “Eso es lo que nosotros no podemos hacer, porque ahí empieza a pasar uno, empieza a pasar un segundo, y hay un contagio colectivo feo que hace ver mal al equipo y que, obviamente, agranda al rival. Y empieza a generar lo que se generó en aquellos 10 minutos, donde tuvieron tres llegadas por errores nuestros y nos metieron dos goles”.

El estado físico y lo que viene: “Depende de nosotros”

A pesar del desgaste de la doble competencia y el largo viaje a Brasil, Sánchez descartó que lo físico haya sido un factor determinante en el resultado, enfocándose en la recuperación mental del grupo. “Bien, el plantel está preparado para esto. Nosotros esto lo sabíamos cuando empezaba el año: que el calendario iba a ser muy ajustado, así que no es excusa; y tengo que, de todos modos, ser agradecido de que los muchachos están sanos y están resistiendo bien los partidos”.

Finalmente, dejó un mensaje de cara a la clasificación y la lucha en el torneo local: “Obviamente tenemos mucho por mejorar, sobre todo porque los últimos dos partidos nos dejan un sabor muy amargo. Lo que también tenemos que entender es que tanto el campeonato local, como la posible clasificación a lo que sigue de Copa Sudamericana, depende de nosotros. Y eso, de alguna manera, nos da tranquilidad y también nos pone una responsabilidad muy grande de ahora en adelante”.