El Ciclón debía definir de visitante su pase a las semifinales de la Copa Sudamericana para así seguir en el camino rumbo a la consecución de su primer título internacional.
Enfrente tenía a un duro rival: Tigre, que ya había demostrado en Asunción que al representante paraguayo no le sería fácil clasificar a la siguiente ronda del torneo continental.
El “Matador” ponía sobre el campo de juego un equipo con varios cambios con respecto al partido de ida disputado en la Olla. Las modificaciones no afectaban solo a los nombres sino también al esquema táctico.
Tigre arrancó mucho más punzante, con un fútbol más frontal, mientras que a cerro se le hacía difícil encontrar su fútbol como consecuencia del asedio argentino.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Antes de que el cronómetro marcara los primeros 10 minutos de juego, un pase en profundidad dejó solo al delantero paraguayo de Tigre, Federico Santander, que pifió el balón y lo envió afuera. Algunos minutos más tarde, el mismo jugador desperdiciaría otra ocasión.
La embestida del Matador era constante y no dejaba respirar a la zona defensiva cerrista, el arquero Diego Barreto tuvo varias atajadas importantes para evitar la caída de su arco.
En el minuto 18, un tiro libre desde el costado izquierdo envió el centro al área azulgrana donde Mariano Echeverría se encargaría de desviar el balón con la cabeza para poner el 1-0 a favor del equipo argentino.
A partir del gol argentino, Cerro pareció encontrar el camino para comenzar a generar angustia a la zona defensiva de Tigre.
El primero en pegarle un susto al equipo local fue Roberto Nanni quien cabeceó en el área chica pero el balón pegaría contra uno de los postes y el rebote quedaría largo a sus compañeros. Algunos minutos más tarde, Mariano Ugglesich, cabecearía solo pero sin la suerte necesaria para enviar al esférico a las redes.
En su afán de buscar el empate, Cerro cedía algunos espacios en la zona defensiva que Tigre intentaría utilizar. En una de esas intentonas, Botta ganaría en las espaldas de los jugadores azulgranas y luego de quedar frente a Barreto pateó pero la pelota siguió de manera paralela a la línea de gol.
Tigre seguía atacando, pero también dejaba algunos espacios. El Ciclón respondía enseguida y así en un gran contragolpe, la pelota quedaría a disposición de Santiago Salcedo que cabeceó bien pero sin mejor suerte que en las ocasiones anteriores.
El Azulgrana buscaba con insistencia, pero la suerte parecía no estar de su lado pues las oportunidades eran desperdiciadas una detrás de otra.
En el minuto 45, ya sobre tiempo de descuento, un córner mal ejecutado por los cerristas quedó en los pies de Santander que realizó una gran corrida y cedió el pase a Botta que se encargó de realizar el último tramo para terminar rematando fuerte y vencer a Barreto para poner el 2-0 cuando habían pasado 20 segundos del minuto de adición que había agregado al árbitro.
La primera etapa llegó a su fin con Tigre al frente y un Cerro preocupado por la segunda mitad.
Apenas había arrancado la complementaria cuando un apagón obligó a la suspensión del partido por espacio de 20 minutos aproximadamente.
Luego de que las acciones se retomarán, el Ciclón generaría la primera llegada de peligro a través de un tremendo remate de Jonathan Fabbro que pegó en el travesaño.
Tigre intentaba generar alguna llegada, pero Cerro parecía estar mejor parado que en la primera etapa y frenaba los embate del Matador.
Sin embargo, en el minuto 50, un centro que cayó en el área azulgrana terminó en la cabeza del delantero paraguayo Federico Santander quien de cabeza puso el 3-0 a favor de los locales.
El tercero fue un golpe casi de nocaut para el Ciclón que desde ese momento parecía desfigurado sin ánimo, cometiendo errores que facilitaban la cercanía de un cuarto gol argentino antes que un descuento azulgrana.
Sin embargo, luego de varios minutos de caminar sin un rumbo aparente, en el minuto 61 un centro llegó al corazón del área local donde Santiago Salcedo se encargaría de marcar el gol que parecía tan esquivo para el equipo paraguayo y poner así el 3-1 y abrir una veta de esperanza.
El Ciclón necesitaba un gol para meterse a semifinales, lo sabía bien y se dedicó a buscarlo desde que marcó el descuento.
El Matador no conseguía frenar los embates azulgranas, en el minuto 69 luego de que Fidencio Oviedo recuperara un balón en el mediocampo y lo cediera a Jonathan Fabbro, éste se encargó de llevar el esférico dejando de lado a varios rivales, hasta que desesperado Mariano Echeverría le cometió falta al borde del área grande.
El mismo Fabbro se encargaría de patear el tiro libre y la sensación entre los cerristas era que llegaba el gol y así fue. El jugador azulgrana se encargó de marcar el segundo azulgrana de manera magistral y poner así al equipo paraguayo en semifinales.
La alegría le duró poco al Ciclón, pues en el minuto 74 un centro que llegó, una vez más desde una pelota parada, quedó a disposición de Alejandro Donatti que se encargó de poner el 4-2 y pulverizar la esperanza azulgrana.
En el minuto 82, el Matador vería reducidas sus fuerzas mientras que las esperanzas cerristas se acrecentaban cuando Botta vio la roja por doble amarilla y dejó con un hombre menos a su equipo.
Cerro iniciaría un asedio incesante, casi desesperado en busca del gol que le valiera el descuento pero aún más importante la clasificación a semifinales.
En el minuto 87, un centro rasante quedó en los pies de Santiago Salcedo que le pegó mal y fue afuera.
El equipo paraguayo insistía, buscaba, pero la falta de fortuna y de precisión evitó la llegada del gol de la clasificación.
Cerro Porteño cayó, dando pelea hasta el último segundo, en tierras argentinas y quedó fuera de la Copa Sudamericana 2012.
