Tras su dolorosa eliminación en 2017 ante el Barcelona, el PSG salió dispuesto a dar vuelta la eliminatoria, pero se encontró con un Real Madrid bien parado, que se defendía bien y buscaba hacer daño al contraataque. El partido se acabó decidiendo en la segunda parte, cuando el local fue con intensidad, pero se vio frenado por el gol de Cristiano. Asensio dio un pase filtrado a Lucas Vázquez, en el área, quien centró al segundo palo donde apareció y cabeceó el portugués.
El tanto sucumbió al PSG, que recibió un nuevo mazazo cuando el árbitro expulsó a Marco Verrati a los 65' por doble amonestación, con lo que el equipo francés acabó jugando con diez los últimos 25 minutos. Real Madrid tomó entonces el control del partido, controlando la pelota, frente a un conjunto parisino que trataba de irse para la portería contraria con pases largos y contraataques.
Cuando parecía que estaba cerca el segundo del Real Madrid, una jugada del PSG acabó con un balón suelto en el área chica que rebotó en Cavani para meterse en la portería de Keylor Navas a los 70'. El gol local fue prácticamente una anécdota en un partido, donde el equipo de Emery se vio completamente roto. Además, observó como a diez minutos del final el Madrid volvía a sorprender en velocidad para acabar con un disparo de Casemiro que colocó el 2-1 definitivo y sentenció la clasificación a cuartos de final.
