Robles fue muy cuestionado tanto por auriazules y franjeados. Reconoció que tuvo algunas fallas, pero no consideró que hayan sido decisivas para influenciar en el marcador. “Errores siempre hay, pero nunca con mala intención, eso es categórico”, afirmó en contacto con la 970 AM.
El juez del disputado juego entre Capiatá y Olimpia anoche, analizó y dividió su tarea en dos etapas: “El primer tiempo fue excelente, pero en el segundo tiempo tuve un poco de desconcentración. Los jugadores se dedicaron más a ensuciar que jugar. Lo mejor sería que cada uno ponga de su parte en un partido, pero esto es propio del jugador paraguayo (protestar todo), pero nosotros tenemos la directiva de aguantar un poco y no gastar demasiadas tarjetas”, explicó el joven árbitro.
Si bien anoche impuso un estilo muy autoritario, por momentos parecido al de Carlos Amarilla, Robles explicó que en realidad esa no es su forma de arbitrar, pero como los protagonistas no colaboraron, no le quedó de otra que actuar así. “Mi estilo de arbitraje no es la de ser autoritario, sino dialogar, pero anoche algunos jugadores estuvieron muy pesados. Aún así soy consciente que en el segundo tiempo casi se descompuso el juego”, reconoció.
