“Como les digo a los jugadores, cuando uno se atreve a soñar, el cielo es el límite. No existen los pisos; parece que un equipo nunca termina de caer, pero hasta que uno no asume que las cosas no las está haciendo bien, no deja de caer y de la misma manera, uno no deja de crecer. Lo que yo digo es que el derecho a soñar lo tenemos todos, porque estuvimos hablando de esto al principio, pero a nosotros las cosas nos cuestan mucho y nos van a costar mucho; si no, no sería Paraguay. Paraguay, desde su idiosincrasia, está marcado por el sacrificio, por la postergación, por la lucha, por la reivindicación y por luchar en desventaja; eso lo ha marcado históricamente”, explicó el entrenador.
El seleccionador también hizo hincapié en la realidad competitiva que enfrentará el equipo, evitando caer en promesas vacías y centrando su compromiso en la entrega innegociable dentro del campo de juego. “Para nosotros cualquier rival va a ser difícil. Lamentablemente, el fútbol no vende seguros para el éxito; es decir, nosotros no podemos asegurar que vamos a clasificar o que vamos a seguir adelante. Lo único que podemos asegurar es cuál va a ser nuestra actitud y nuestra predisposición: vamos a tener una actitud de lucha. Ojalá tengamos la mejor respuesta de los muchachos para poner a Paraguay en el lugar donde todos desean verlo. Para eso, te aseguro que vamos a estar dispuestos a luchar; hasta dónde vamos a llegar, lamentablemente, no lo puedo predecir”, concluyó de manera sincera.
