El cierre del Grupo D del Mundial 2026 dejó un sabor a tarea cumplida en lo defensivo, pero con interrogantes en la generación de juego. Tras el empate ante Australia, Gustavo Alfaro compareció en conferencia de prensa y no esquivó el debate táctico.
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Al ser consultado sobre si Paraguay terminó cediendo el protagonismo más de lo debido o planeado, y si realmente quedó conforme con el sistema de la primera mitad, el estratega argentino defendió su libreto, aunque desnudó la falencia de la Albirroja de tres cuartos de cancha hacia arriba. “Quedé conforme con el trabajo defensivo. Nos complicaba Jordan Bos en el sector derecho. Creo que si, cuando practiqué contra una línea de cuatro, como nos pasó contra Estados Unidos, en esa combinación de velocidad llegábamos siempre tarde, y llegar tarde acá es mortal, entonces no podíamos volver a cometer errores en ese aspecto. Para mí, defensivamente el equipo estuvo muy sólido, estuvo muy bien; lo que nos faltó fue para adelante”.

Evitar la “trampa” que liquidó a Turquía
Para el seleccionador albirrojo, el planteamiento ultradefensivo fue una necesidad estratégica para cortarle los circuitos a un rival letal con espacios. Según explicó, la intención no era el conformismo, sino evitar caer en la trampa en la que tropezaron otras selecciones del grupo. “Ellos lo que querían era que nosotros nos regalemos, que vayamos para adelante, que les cedamos —como hizo Turquía— el contragolpe, porque con dos contragolpes te terminaban liquidando el partido. Entonces, yo creo que lo que nos faltó es sacar limpia la pelota para adelante, algo que de pronto le costó a Turquía, le costó a Estados Unidos, le costó a todos los equipos y nos costó a nosotros también. Más allá de eso, si hay algo de lo que adolecemos es el hecho de sacar limpia la pelota del centro del campo y tener esa capacidad de tener a veces extremos que te obliguen a retroceder. Ahí es donde se nos complica, porque es lo que tenemos, y con lo que tenemos hay que ver de qué manera podemos sacar adelante el partido que uno quiere”.

La realidad vs. El pizarrón
Fiel a su estilo reflexivo y directo, el seleccionador paraguayo cerró la conferencia dejando en claro que el fútbol real dista mucho de los análisis teóricos previos, asumiendo la total responsabilidad de las decisiones tomadas en el banco. “Desde el ideal, en el pizarrón, yo no conozco un técnico que no haya ganado un partido; el pizarrón es muy fácil, ahí lo ganan todos. El tema es en la realidad. Yo no tengo ninguna duda de que si nosotros hubiésemos jugado con línea de cuatro... o sea, es incomprobable porque estamos hablando sobre supuestos, pero me toca tomar las decisiones a mí. No tengo ninguna duda de que si en este partido les jugábamos con una línea de cuatro, por ahí nos hubiesen filtrado alguna pelota y nos hubiesen generado un dolor de cabeza más del que nos pudieron generar con la línea de cinco. Lo que yo creo que nos faltó fue todo lo que tendríamos que haber hecho para adelante, que ahí fue donde no estuvimos finos”.

