Desde el arranque, el equipo dirigido por el portugués Luis Castro asumió el protagonismo, aunque el dominio de la posesión no logró traducirse en situaciones claras de peligro. La propuesta ultradefensiva del conjunto argentino erigió una muralla que Grêmio no pudo descifrar en la etapa inicial, evidenciando una notable falta de profundidad y creatividad en los metros finales.
El panorama se ensombreció para los Gaúchos al inicio del segundo tiempo, cuando el mediocampista Juan Ignacio Nardoni fue expulsado tras una infracción temeraria sobre un rival. Sin embargo, pese a disponer de un jugador extra, el equipo conducido por Guillermo Duró nunca supo capitalizar la ventaja, mostrando una alarmante incapacidad para cruzar la mitad de la cancha con criterio.
Cuando la igualdad parecía sentenciada, una soberbia acción individual de José Enamorado, quien dejó varios rivales en el camino hasta filtrarse en el área, habilitó a Amuzu para romper el cero. El belga no perdonó y firmó el gol de la victoria, permitiendo que Grêmio se recupere así del traspié sufrido en el debut ante Montevideo City Torque.
