Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Tokio anunciaron que habían decidido reducir las ceremonias y festividades de relevo de la llama olímpica, cuya salida está prevista el 26 de marzo en la región de Fukushima. La “gran salida” del relevo desde noreste se hará sin espectadores, “para evitar propagar las infecciones”, anunció a la prensa el director ejecutivo de Tokio 2020, Toshiro Muto.
El recorrido por todas las regiones de Japón sigue siendo el mismo y los espectadores podrán asistir a los relevos de la llama, pero las ceremonias de salida y llegada se realizarán sin público, explicaron los organizadores en un comunicado. Las ceremonias de acogida por las municipalidades serán anuladas. Los organizadores piden por otra parte a todo espectador que no se sienta bien que no asista al relevo desde el borde de la carretera.
La temperatura de los relevistas será medida y los que tengan fiebre serán impedidos de correr. Estas decisiones llegan en un contexto de muchas dudas sobre el plan de mantener los Juegos Olímpicos de Tokio en julio y agosto, debido a la gran cantidad de competiciones que han sido anuladas a través del mundo, así como pruebas de calificación para los Juegos, debido a la pandemia de coronavirus.
