“Éramos tres en el grupo perseguidor, pero tomamos el camino equivocado en un giro a la derecha: no era fácil ver las señales de la dirección correcta, eso puede suceder en una carrera. Después ya fue demasiado difícil atrapar a los primeros", comentó en meta.
"Sin ese accidente la carrera podría haber terminado de otra manera, pero el objetivo de hoy era mantener el maillot de líder y lo logramos, también gracias a un buen esfuerzo de equipo para controlar una escapada en la que pedaleaban buenos corredores", destacó.
A pesar de todo, Pogacar se mostró optimista ante la etapa reina del sábado: "Estoy contento de estar al frente de la general para afrontar la etapa reina de mañana”.
