"La que me da consejos es mi novia, que me dice que no lea los diarios. No lo hago, es una forma de controlar la presión del maillot amarillo. No dejo que eso me distraiga", dijo el ciclista del Jumbo, segundo en la etapa de Peyragudes, por detrás del esloveno Tadej Pogacar, al que aventaja en 2.18.
El danés indicó que tratan de "tenerlo todo controlado" y de "pelear hasta el final": "Solo he perdido los 4 segundos de la bonificación, pero estoy contento del resultado".
Vingegaard reconoció que "estar permanentemente vigilando a Pogacar requiere mucha energía", pero lo consideró necesario porque "puede atacar donde menos te lo esperas".
