“En realidad, ganar no era exactamente el plan. Llevo diciendo desde hace bastantes días que nuestro principal objetivo es cuidar de Primoz Roglic, y de hecho seguía siendo la idea principal hoy. Sin embargo, esta mañana mis compañeros me han sorprendido diciéndome que, si todo salía bien y Primoz entraba seguro en los últimos 3 kilómetros, podíamos intentar que yo fuera el primero en cruzar la meta", explicó emocionado en meta.
Una vez con la victoria en el bolsillo, Teunissen comparó la sensación de vestir la camiseta roja de la Vuelta y la amarilla del Tour de Francia.
"Ha sido muy especial. Vestir el maillot amarillo fue muy especial, pero lograr la roja después de esto es quizás todavía más especial. Tengo ganas de más, pero hoy ya ha sido un día extraordinario. Tengo muchas ganas de correr mañana. En mi país, con toda esta gente animando, seguro que será muy bonito para mí y para todo el mundo”, concluyó.
