Holloway, pese a su juventud con 25 años, ha agrandado su leyenda en Budapest y en su palmarés ya luce un nuevo título mundial, el tercero de su carrera, que se junta a la plata olímpica en Tokio y al oro en el Mundial de pista cubierta de Belgrado 2022 en 60 vallas.
El velocista estadounidense, que esta temporada había acreditado como mejor marca 12.98, paró el crono en la final en 12.96, lejos de su mejor tiempo, 12.81, pero suficiente para ganar una carrera en la que quedó segundo el campeón olímpico, el jamaicano Hansle Parchment.
"Lo principal era venir aquí y defender mi título. He sido muy regular este año y el objetivo en Budapest era continuar así a lo largo de las rondas. No he sentido ninguna presión, sólo quería correr limpiamente y mantener la calma en la línea de meta. Al final me descuidé un poco pero fue el cansancio, como le pasó a todo el mundo en las vallas. Aún así, en general, ha estado bien mi participación en el Mundial", dijo Holloway, en el Centro Nacional de Atletismo.
"Tengo que estar contento. Creo que he demostrado mi regularidad y he conseguido que los demás se pusieran a la defensiva conmigo. Ahora tengo que prepararme para el resto de la temporada aunque también quiero disfrutar de esto mientras pueda", comentó el estadounidense, atleta de Adidas, que sabe de la importancia de su equipo.
"Mi equipo y yo hemos hecho un gran trabajo y esta es la recompensa de todos, desde mi equipo de entrenamiento hasta mi nutricionista pasando por el resto de gente que me ayuda. Ahora quiero disfrutar de esta victoria y no pensar en nada más aunque los Juegos Olímpicos de París están muy cerca", concluyó.
