En su informe sobre las actividades de montaña del pasado año, la organización indicó que casi dos tercios de las víctimas mortales procedían de otros países, una cifra "muy superior a la de años anteriores", ya que el promedio de temporadas anteriores giraba en torno a los 45 extranjeros fallecidos.
La cifra de fallecidos es ligeramente superior a la de 2022 (109) pero inferior a las 131 muertes en la montaña registradas en 2021.
Casi la mitad de las muertes las sufrieron personas que practicaban senderismo (51), mientras que los alpinistas fallecidos fueron 29 y las muertes por deportes invernales como el esquí de travesía o el esquí fuera de pista fueron menores (18), un descenso frente a años anteriores que el CAS atribuyó a la falta de nieve.
Un 21 % de los extranjeros fallecidos eran visitantes alemanes, y un 17 % italianos, indicó el estudio anual, en el que se señaló que el pasado año hubo que rescatar a unas 3.500 personas en los Alpes y el Jura, las dos principales cadenas montañosas suizas.
