"He demostrado que puedo conseguir lo que muchos creen y tienen confianza que puedo hacer", se felicitó.
Pidcock desveló que su "mejor y peor día" de la carrera fue el del final de etapa e Bilbao, donde tuvo "sus mejores sensaciones" pero no pudo ganar al adelantarse la meta 3 km y no darse ganador de etapa.
El corredor inglés aseguró que, a pesar de que hubo una sentada en una carretera que apunto estuvo de para la carrera y tuvieron que sortear a los manifestantes, "no" llegó a tener "miedo".
En ese sentido, se mostró agradecido "a la organización y a la policía" porque "no han dejado" de pensar en la "seguridad de los corredores" y además cree que "los manifestantes de hoy parecían más pacíficos" que los días anteriores.
Pidcock, por otro lado, adelantó que en lo que queda de temporada disputará "las clásicas italianas" y el Mundial de Ruta, una carrera en la que tiene claro que "el gran favorito es Tadej (Pogacar)".
