Así, una semana después de caer en la final de la Supercopa de España ante el Astralpool Sabadell (11-8) —en un partido marcado por un primer período que cerraron 5-0 abajo, lo que le obligó a ir a remolque durante el resto del encuentro—, el conjunto barcelonés tiene ahora la oportunidad de desquitarse con un logro inédito para la entidad.
El equipo dirigido por Javi Aznar afronta su primera Supercopa de Europa, un título al que accedió tras conquistar en mayo la primera 'Champions' de su historia al destronar al Astralpool Sabadell (8-9) en El Pireo (Grecia) con un gol a falta de tres segundos de la joven Queralt Antón.
Ante su público, el Sant Andreu buscará convertirse, tras el Sabadell —que suma cinco títulos (2013, 2014, 2016, 2023 y 2024)— en el segundo equipo español en alzarse con un trofeo que enfrenta al inicio de cada temporada al campeón de la máxima competición continental de clubes y al de la Eurocopa.
Un reto de altura para un club que la pasada temporada se consolidó como una referencia del waterpolo español, estrenando su palmarés con la Supercopa de España, la Copa de la Reina y la Liga de Campeones, y que ahora busca mantenerse en lo más alto escribiendo su nombre entre un selecto grupo de diez equipos que ya han logrado conquistar la Supercopa de Europa.
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Para ello, deberá batir a un ZV De Zaan que se proclamó campeón del segundo torneo continental tras superar al Pallanuoto Trieste italiano en una final a doble partido (9-10 en la ida y 14-7 en la vuelta), y que aterriza en Barcelona sin presión, pero con la determinación de conquistar también su segundo título europeo.
El equipo de Zaandam (Países Bajos) se apoyará en el talento de las hermanas internacionales neerlandesas Bente y Lieke Rogge para desafiar a la campeona olímpica Martina Terré, cuya experiencia y reflejos bajo palos serán clave para el Sant Andreu.
Un duelo de poder a poder que marcará el rumbo de un renovado conjunto barcelonés, que este verano ha perdido a jugadoras clave, como Marina Cordobés, recientemente retirada, y la internacional española Paula Crespí, que se ha marchado al Sabadell, pero que confía en su trabajo colectivo para lograr la primera alegría de la temporada.
