Las exhibición realizada en Río de Janeiro por los helicópteros de la Patrulla ASPA fue la primera de las tres con las que esta unidad del Ejército del Aire y del Espacio español conmemorará los 100 años del vuelo de 59 horas y 39 minutos del Plus Ultra entre España y Argentina, con escalas en Brasil y Uruguay.
Las otras dos exhibiciones están previstas para el próximo domingo sobre el Parque de la Rambla en Uruguay y para el 4 de febrero en la Costanera de Buenos Aires.
Asistidos por cientos de personas desde una de las playas más emblemáticas del mundo, los cinco helicópteros volaron en formación cerrada y ejecutaron una coreografía de alta precisión con pasos en formación, cruces, roturas sincronizadas y maniobras individuales.
El espectáculo de 25 minutos, en el que destacaron los picados, 'loopings' y barrenas realizados en solitario por el helicóptero líder, concluyó con los cinco aparatos volando alineados y pintando el cielo con los colores rojo y amarillo de la bandera española.
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El capitán Gonzalo Pinazo dijo a EFE que es un "orgullo" rememorar la "hazaña" del Plus Ultra, que voló 10.270 kilómetros desde Palos de la Frontera (Huelva, España), el mismo lugar del que zarparon las carabelas de Cristóbal Colón en 1492, hasta Buenos Aires.
El Plus Ultra inició su histórico vuelo el 22 de enero de 1926 y llegó a la capital argentina el 10 de febrero tras seis escalas: Las Palmas de Gran Canaria (España); Porto Praia (Cabo Verde); Fernando de Noronha, Recife y Río de Janeiro (Brasil); y Montevideo.
La tripulación del hidroavión, del modelo Dornier Do J, de fabricación alemana y con modificaciones especiales para el vuelo, como tanques de combustible adicionales y nuevos instrumentos, la lideró el militar y aviador español Ramón Franco, el hermano menor del dictador Francisco Franco.
Antes de la hazaña española, los portugueses Gago Coutinho y Sacadura Cabral realizaron en 1922 una travesía entre Lisboa y Río de Janeiro, que en su época fue la primera sobre el Atlántico sur, pero que para completarla tuvieron que usar tres aeronaves.
Un año después del vuelo del Plus Ultra, Charles Lindbergh consiguió cruzar el Atlántico en solitario y sin escalas con el monoplano Espíritu del San Luis.
Para realizar las exhibiciones conmemorativas, el Ejército del Aire y del Espacio movilizó una misión integrada por unos 60 militares, entre pilotos, tripulantes y mecánicos, seis helicópteros Colibrí de la Patrulla ASPA y dos aviones cargueros A-400M, usados para transportar todo el material.
