Úbeda (Jaén), 16 feb (EFE).- El campeón belga Tim Wellens (UAE), en su quinta participación, por fin se coronó con la Aceituna de Oro en la Clásica de Jaén Paraíso Interior, con una escapada que hizo inútil la persecución de los rivales, entre ellos el británico y uno de los favoritos Tom Pidcock, segundo clasificado.
Wellens (Sint Truiden, 31 años) atacó lejos de meta, superó varios tramos de tierra entre las grandes extensiones de olivos y fue capaz de presentarse en la recta de meta con tiempo para celebrar su primer triunfo en Jaén después de 5 intentos.
No hubo quinto malo para Wellens. Brazos en alto, sin acecho de los rivales, levantó los brazos en la monumental Úbeda con un tiempo de 3h.29.30, a una media de 44,2 km/hora. Por fin primero, después de haber logrado la segundo, tercera y cuarta plazas. A 48 segundos entraron Pidcock y el suizo del UAE Jan Christen, quien fue descalificado por maniobra incorrecta.
Christen se quedó sin podio al obstruir la trayectoria del belga del Red Bull Bora, Van Gils, quien sufrió una aparatosa caída a escasos 50 metros de la línea de meta. Se quedó herido, y sin opción de luchar por las plazas de honor. La tercera plaza la ocupó finalmente el francés Benoit Cosnefroy, otro corredor del UAE.
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En un grupo más rezagado entraron, dentro del top ten, Iván Romeo (Movistar), quinto, Pello Bilbao (Bahrain), séptimo, e Igor Arrieta (UAE), octavo.
Batalla de principio fin entre los olivos jiennenses, sin respiro desde la salida en la monumental Úbeda, Patrimonio de la Humanidad, con tiempo frío y amenaza constante de lluvia. El pelotón entró en calor a base de ataques. En el km 78 los equipo World Tour ya estaban marcando territorio con sus hombres de referencia.
Una escapada en el primer sector de "sterrato", en Valdelvira, puso al frente al belga Wellens, siempre top ten en 4 participaciones, un hombre del UAE acompañado de Marc Soler y Cosnefroy. Movistar, atento, puso a controlar a Iván Romeo, Roger Adría y Gonzalo Serrano, el Bahrain a Pello Bilbao y Pellizzari. No faltaba ninguno de los grandes favoritos.
En el sector del Mar de Olivos Wellens volvió a tensar en busca de la fuga en solitario. Un enclave que debe su nombre a los 70 millones de olivos que marcan el paisaje jiennense. Desde ese punto Wellens asumió la cabeza de carrera en solitario, lo que conectó la alarma en el Pinarello de Tom Pidcock.
En la zona de Juancaballo, km 115, empezó a cimentar Wellens su triunfo en la Úbeda. El campeón de Bélgica cabalgó contra viento y enemigos como ese ser mitológico, mitad hombre y mitad caballo que escribió la leyenda de la zona. El ciclista del UAE se hizo fuerte con una ventaja cerca al minuto que le permitió atravesar Santa Eulalia, por caminos que albergaban la subida más dura del recorrido.
A 20 de meta Wellens tenía un minuto sobre Soler, Cosnefroy, Christen, Arrieta, Romeo, Adriá, Bilbao, Mohoric y Vermeersch. Emoción hasta meta. Uno contra varios grupos de persecución. El UAE estaba representado en cabeza de carrera y entre los posibles candidatos al triunfo.
Van Gils (Red Bull Bora) y Pidcock trataban de atrapar a Wellens con Christen (UAE) como freno. Más atrás otro cuarteto con Romeo y Bilbao empezaban a tirar la toalla a 5 de meta. Restaba una parte crucial del recorrido, los 2 últimos km con perfile ascendente. Las fuerzas iban justas, pero todos iban "a saco" por la victoria.
No hubo manera de atrapar a Wellens. El campeón belga tuvo el honor de lucir su maillot tricolor con tiempo para el deleite en medio de una enorme ovación del público que abarrotaba la meta. En el podio se convirtió en el dueño de un trofeo particular símbolo de la provincia. La aceituna de oro, que ya poseen, entre otros, Lutsenko, Tadej Pogacar o Kwiatkowski.
