"No me planteo para nada cambiar de nacionalidad deportiva", aseguró Yoka (33 años), en un vídeo colgado en las redes, poco después de publicar un mensaje en el que se daba por hecho que el boxeador iba efectivamente a competir por la República Democrática del Congo (RDC), país del padre del medallista.
Al mensaje de Yoka, quien se decía "orgulloso de poder hacer brillar a la República Democrática del Congo ante los ojos del mundo", se unió el del ministro de Deportes de la este país, Didier Budimbu.
Budimbu se congratuló, en un posteo, por que el boxeador "hiciese oficial el compromiso" de Yoka respecto al país africano con la meta de ganar "el oro olímpico" por la RDC.
Sin embargo, el medallista aclaró que hubo una mala interpretación de las palabras de ambos.
Hay "un proyecto para abrir una academia de boxeo en Kinshasa, con el fin de tutorizar a la juventud congoleña y acompañarla hacia el nivel más alto del boxeo (...) los Juegos Olímpicos", indicó.
Desde su conquista del oro en Río en 2016, Yoka, quien fue pareja de la boxeadora también campeona olímpica en esa cita, Estelle Mossely, no respondió a las expectativas de ese título y dio numerosos tumbos, hasta encadenar cuatro victorias seguidas.
