Rahm, de 31 años, se impuso 539 días después de su última victoria individual, la número 23 en su carrera y la tercera desde que milita en LIV.
"Ha sido una sensación de alivio, más que de euforia, que me he quitado un peso de encima. Puedo continuar el resto de la temporada sabiendo que he conseguido la victoria (...) Un gran alivio. Es la única forma de describirlo", explicó el exnúmero uno del mundo en la rueda de prensa tras la conclusión del torneo.
El ganador del Masters de Augusta en 2023 y del Abierto de Estados Unidos en 2021 admitió que el triunfo en Hong Kong es uno de los que más le ha reconfortado por lo que representaba.
"Hay algunos hitos en mi vida que aprecio mucho y algunos fueron un alivio. Quizás no en ese momento, porque estaba eufórico. En cuanto a la distancia que me separa de ellos, quizás este se lleve la palma", comentó el 'León de Barrika', quien citó entre esos éxitos su primer título en el PGA Tour de 20217, su primer Abierto de España y su primer 'major'.
El golfista vasco declaró que en su última ronda en Hong Kong jugó "un golf excelente", en línea con sus últimas actuaciones: "Simplemente tuve que ser paciente y creer que iba a suceder".
"Solo se trata de intentar ganar. He estado jugando muy, muy bien al golf y los resultados lo demuestran. Ganar o no es diferente, pero he estado trabajando duro y viendo los resultados. Me habría conformado con unas cuantas rondas por encima del par y unas cuantas victorias más. No es algo en lo que piense mucho mientras juego", remarcó.
El capitán de Legion XIII lamentó no haber añadido la victoria por equipos a la individual: "Es muy divertido poder subir al podio y celebrar con tus compañeros. Pero, como competidor y como persona, quería lograrlo, y se siente... es diferente. Creo que estaría mucho más eufórico si celebrara la victoria con mis compañeros, pero hay una sensación de logro y orgullo al hacerlo yo mismo".
Preguntado qué cambió en relación con el anterior torneo en Adelaida, donde cedió ante el estadounidense Anthony Kim cuando lo tenía todo de cara para ganar, Rahm señaló: "Llegué con la mentalidad de intentar comprometerme más con cada tiro. Ese día fui un poco indeciso (...) Intenté ser muy paciente y comprometido con cada golpe, sabiendo que lo estaba haciendo todo bien y que las cosas iban a pasar. Creo que esa fue la tónica en casi todas las rondas de esta semana".
Rahm se refirió a su gesto de alquilar un avión para trasladar a varios jugadores de LIV desde Omán hasta Hong Kong al verse sin conexión aérea por el conflicto bélico en Oriente Medio.
"A mis compañeros de equipo, creo que les dije el lunes más o menos: olvídense del golf. No juegan en Hong Kong, nos vemos en Singapur; vamos a resolverlo. Es alucinante que todo haya salido como salió y que estuvieran aquí compitiendo", se felicitó el golfista vasco.
