Audrey Pascual, de 21 años, encarriló el triunfo en la primera manga, la del supergigante, en la que marcó el mejor tiempo con 1:21.88, algo más de dos segundos menos que la otra favorita al oro, la alemana Anna-Lena Forster, que hizo 1:24.70.
En la segunda manga, la del eslalon, la española, que salió la última, no tuvo que arriesgar, y más al ver que las estadounidenses Anna Soens y Saylor O'Bryen se cayeron y acabaron descalificadas. Hizo una bajada segura, evitó complicarse y marcó en meta un tiempo de 49.34, el cuarto mejor del eslalon, con un total de 2:11.22, solo 46 centésimas menos.
Segunda fue la otra favorita al triunfo, la alemana Anna-Lena Forster, con un total de 2:11.68, y tercera, por tercera vez consecutiva, la china Sitong Liu, con 2:14.53, que parece abonada al bronce en Italia.
Ésta es la tercera medalla de Audrey Pascual en los Juegos Paralímpicos de Milán Cortina tras el oro en supergigante y la plata en descenso.
Desde la grada, un día más, estuvieron animando emocionados sus padres, Laura y Quique, y su hermano Diego. También otros familiares y amigos y Teresa Silva y Carlos Rolandi, creadores de la Fundación También y descubridores de la deportista cuando apenas tenía 11 años y vieron en ella un potencial y una actitud que les dejó sorprendidos.
La joven madrileña, en su primeros Juegos, no está sintiendo la presión del debut y de ser la gran estrella de la delegación española en Italia. A Cortina d'Ampezzo ha llegado, junto a su inseparable entrenador, Jaime Hernández, tras completar una temporada brillante con el Globo de Cristal en gigante, diecisiete medallas en la Copa del Mundo (10 oros, 6 platas y 1 bronce) y una mezcla de ambición e ilusión que le está llevando al éxito.
Audrey Pascual (Madrid, 2004) nació sin tibias por una agenesia bilateral, una malformación congénita poco frecuente. A los seis meses entró en la piscina por recomendación médica para fortalecer la espalda y la musculatura para cuando empezase a andar con prótesis.
En 2015 y 2016 fue elegida Promesa del año en el Trofeo Santiveri de esquí adaptado, en 2017 ganó un oro en eslalon y una plata en gigante en el Campeonato de España y en 2019 empezó a competir con 15 años, la edad mínima exigida, en competiciones internacionales, ganando a la primera la Copa de Europa.
Desde entonces acumula numerosos podios sobre la nieve, entre ellos en los Mundiales de Maribor (Eslovenia) de 2025, en los que fue subcampeona en eslalon.
