Pascual, madrileña de 21 años, marcó sobre la pista de esquí de Cortina d'Ampezzo, con el imponente fondo de los Dolomitas, un tiempo de 43.02 en la primera manga. En la segunda no pudo mejorarlo y, con 45.02, sumó un total de 1:28.04 que la permitió lograr la medalla de bronce.
La victoria fue para la china Wenjing Zhang (1:27.69), que se había quedado a solo una centésima de Audrey en la primera manga, y la plata para la finlandesa Nette Kiviranta (1:27.96).
Esta es la cuarta medalla de Audrey Pascual en los Juegos tras el oro en la combinada y el supergigante y la plata en descenso.
En la misma prueba, la joven madrileña Iraide Rodríguez, de 17 años y debutante en unos Juegos, finalizó en una meritoria novena plaza, a un paso del diploma, tras firmar un tiempo total de 1:54.45.
Audrey Pascual (Madrid, 2004) nació sin tibias por una agenesia bilateral, una malformación congénita poco frecuente. A los seis meses entró en la piscina por recomendación médica para fortalecer la espalda y la musculatura para cuando empezase a andar con prótesis.
En 2015 y 2016 fue elegida Promesa del año en el Trofeo Santiveri de esquí adaptado, en 2017 ganó un oro en eslalon y una plata en gigante en el Campeonato de España y en 2019 empezó a competir con 15 años, la edad mínima exigida, en competiciones internacionales, ganando a la primera la Copa de Europa.
Desde entonces, Audrey, que estudia Comunicación Audiovisual en la Universidad de Granada, acumula numerosos podios sobre la nieve, entre ellos en los Mundiales de Maribor (Eslovenia) de 2025, en los que fue subcampeona en eslalon.
