"¡Jamás pensé que ganaría una etapa de montaña en la París-Niza! Pero, en cualquier caso, nos mantuvimos muy concentrados, listos para competir y motivados. Trabajamos duro todo el día. Carlos Rodríguez rodó en cabeza durante 40 kilómetros, así que prácticamente me quedé en el sofá", explicó el campeón nacional.
Después de quedarse en la víspera con la segunda plaza, Godon ya estaba empezando a perder la esperanza, pero en Isola llegó de nuevo su día de gloria.
"Estuve cerca de esta victoria varios días y empezaba a cansarme. No tenía el maillot de campeón de Francia, lo cual es una pena", explicó.
"Empezar el año así, en uno de los equipos más grandes y ganar una de las carreras más importantes del mundo, es sencillamente genial... Estoy feliz", señaló.
