La polémica por la presencia de deportistas rusos y bielorrusos compitiendo bajo los símbolos de su bandera ha sido un tema recurrente durante los Juegos Paralímpicos de Milán Cortina. Sin embargo, más allá de algún episodio aislado, el respeto y el espíritu deportivo ha marcado la convivencia estos días de todos los deportistas en las diferentes sedes de competición.
Desde esos Juegos de Sochi, en los que ejercieron de anfitriones, los deportistas rusos llevaban compitiendo como neutrales, primero por el dopaje de Estado y después por la invasión de Ucrania en 2022. De esta forma, sus medallas no contaban para el medallero general, no sonaba su himno en caso de ganar oros, no se izaba su bandera si ganaban cualquier otra presea y el escudo del país no estaba visible en ninguna indumentaria oficial.
En la última Asamblea General del Comité Paralímpico Internacional celebrada el pasado mes de septiembre, los miembros decidieron por mayoría, sin unanimidad, que se levantaba la sanción parcial, pudiendo volver a competir bajo su bandera los deportistas de Rusia y Bielorrusia.
Esa decisión provocó que, en la ceremonia de inauguración, se ausentasen algunos países como República Checa, Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania, Polonia, Ucrania, Alemania, Francia, Países Bajos, Canadá y Croacia.
Para la ceremonia de clausura no se prevé ningún tipo de ausencia, a modo de boicot, por parte de algunos países, según aseguran desde el IPC.
"Estamos recabando datos de los Comités Paralímpicos Nacionales. No tenemos constancia de que nadie haya boicoteado la ceremonia de clausura. No hemos oído nada al respecto. Algunos Comités Paralímpicos Nacionales no tendrán atletas en la ceremonia de clausura porque sus atletas ya han finalizado sus competiciones a principios de semana", dijo en conferencia de prensa el británico Craig Spence, director de Marca y Comunicaciones del Comité Paralímpico Internacional.
La ceremonia de clausura se celebra mañana, a partir de las 20:30 horas CET, en el centro de curling de Cortina d'Ampezzo.
