Se trata de la última prueba italiana previa a la "classicissima" Milán San Remo del sábado, primer monumento de la primavera ciclista. A la cita van a faltar los nombres más relevantes del pelotón, como Pogacar o Van der Poel, pero en la nómina de inscritos resaltan nombres como los de Tom Pidcock, líder del Pinarello Q36.5, quien partirá como favorito en un recorrido que se resuelve en el ascenso final a Superga.
Entre los aspirantes se abre el pronóstico para suceder en el palmarés al mexicano Isaac del Toro, reservado para la San Remo. Entre los aspirantes el italiano Giulio Pellizzari (Red Bull-Bora-hansgrohe), el suizo Jan Christen (UAE), el ecuatoriano Richard Carapaz (EF Education) y el danés Magnus Cort (Uno X).
Entre los españoles, Movistar pondrá en liza al belga Cian Uijtdebroeks, la esperanza para las grandes vueltas en la escuadra telefónica, quien formará junto a los colombianos Einer Rubio y Diego Pescador, el ecutoriano Jefferson Cepeda, el eritreo Tesfatsion y los italianos Daniele Forlin y Mattia Proietti. Alex Aranburu llevará los galones del Cofidis con altas aspiraciones.
El tramo final arranca en Turín, en el Corso Casale, donde comienza la subida a hasta meta. La colocación y el sentido táctico serán claves, ya que cerca de la pancarta hay un giro en U hacia la izquierda que da paso a una rampa del 8,5%, antes de la última curva, situada a 50 metros de la llegada.
La carrera nació en 1876 y el primer vencedor fue Paolo Magretti, quien venció con un tiempo de 10h.09 en los 150 km de recorrido. Aquel día el italiano pasó a la historia del ciclismo.
