"Fue un día extraño. Me sentí casi como en la primera carrera de la temporada. Acusé las aceleraciones en las piernas todo el día. Por suerte, al final tuve lo que necesitaba para ganar", comentó en meta el doble campeón olímpico de BTT y campeón mundial de ciclocrós.
Pidcock comentó su control sobre Roglic, ciclista a quien es difícil interpretar en carrera, según el británico.
"Primoz Roglic es difícil de leer. Va siempre sentado en el sillín. Esperaba que estuviera a gran nivel y dudé en atacar, pero finalmente lo hice y el momento fue el adecuado. Una victoria es una victoria. Ninguna victoria es fácil de conseguir, así que es genial obtener esta", concluyó.
