La "Classicissima" femenina ofrece un trazado que pondrá a prueba la resistencia de las velocistas frente a la explosividad de las atacantes en los kilómetros finales. El trazado incluye los "capi", con el tríptico del Capo Mele, Capo Cervo y Capo Berta que servirán para mermar las fuerzas del pelotón.
La Cipressa (5,6 km al 4,2%) será el primer escenario para marcar las diferencias y descolgar a las velocistas menos resistentes, empezando a evitar una llegada masiva.
Como suele ocurrir en la prueba masculina, el Poggio será el juez de la carrera con su ascenso de 3,7 km al 4% con rampas del 9%. Un punto vital con cuatro curvas de herradura que obligan a controlar la estrategia de la colocación.
Lorena Wiebes partirá como favorita si llega al final un grupo numeroso, aunque al esprint se tendría que medir a la italiana Elisa Balsamo (Lidl-Trek), la veterana Marianne Vos (Visma-Lease a Bike) y la joven británica Cat Ferguson (Movistar).
Si la carrera se destroza en el Poggio, tomarán el mando corredoras como Lotte Kopecky, Elisa Longo Borghini o Puck Pieterse, interesadas en evitar el sprint. El pronostico incluye a Liane Lippert, del Movistar.
