Shiffrin, de 31 años, viene de elevar a 109, el pasado domingo y en Are (Suecia), su propio récord histórico absoluto -entre mujeres y hombres- de victorias en Copa del Mundo, al tiempo que alzaba a 72 el de triunfos en una misma disciplina con su octavo éxito del curso, todos en eslalon. La súper-campeona de Vail (Colorado) lidera ahora la general con 1.286 puntos, 140 más que Emma Aicher, la nueva estrella del esquí alemán.
Aicher, nacida hace 22 años en Suecia -país para el que compitió hasta hace seis- con un más que prometedor futuro por delante y que en los pasados Juegos de Milán-Cortina 'Ampezzo (Italia) capturó dos platas, intentará evitar, a partir de este sábado, cuando las finales arranquen en Kvitfjell con la disputa de los descensos, que Shiffrin festeje un sexto triunfo final en la competición de la regularidad. Con el que la mejor esquiadora de todos los tiempos igualaría a la mítica Moser-Pröll.
Nadie le tose, hoy por hoy, en el eslalon -disciplina en la que en la pasada cita olímpica volvió a ganar, doce años después, el oro- a 'Mika', que tendrá que esmerarse asimismo en el gigante que cerrará, el miércoles y asimismo en Hafjell, la competición de la regularidad; porque la polifacética Aicher es superior en las pruebas de velocidad, en las que este fin de semana -en Kvitfjell- debería cuestionar el liderato de la estadounidense.
Kvitfjell, que en 1994 albergó las pruebas de velocidad durante los Juegos de Lillehammer, acoge este fin de semana el descenso y el supergigante, dos Copas que ya tiene aseguradas Odermatt, de 28 años, que el pasado viernes confirmó de forma matemática, en Courchevel (Francia), la captura de su quinta gran Bola de Cristal consecutiva, igualando al luxemburgués de origen austriaco Marc Girardelli.
Por delante, 'Odi' ya sólo tiene al austriaco Marcel Hirscher, que, antes de anunciar su (primera) retirada en 2019, ganó ocho veces seguidas la general de la Copa del Mundo.
Este sábado, Aicher -que aparte de en las pruebas de velocidad también sabe lo que es ganar en eslalon- se jugará la Bola de Cristal de descenso con la italiana Laura Pirovano (que la aventaja en 28 puntos: 436-408) en Kvitfjell; donde el domingo se decidirá la Copa del Mundo de supergigante entre otra italiana, Sofia Goggia (líder, con 449 unidades) y la neozelandesa Alice Robinson, a 63 de la anterior.
Tras la jornada de descanso del lunes, reservada para hipotéticos aplazamientos, las finales se desplazan -a unos 40 kilómetros- a Hafjell, sede de las pruebas técnicas de esquí alpino en la cita olímpica de hace 32 años.
El martes se disputarán el eslalon femenino, disciplina que, por novena vez, ya está decidida a favor de Shiffrin, y el gigante masculino. En el que Odermatt -que en los Juegos de Milán-Cortina d'Ampezzo buscaba tres oros y 'sólo' capturó dos platas y un bronce- defiende 48 puntos ante Lucas Pinheiro, que en esa disciplina se convirtió el mes pasado en el primer campeón olímpico invernal de toda la historia de Brasil. Otro suizo, Loic Meillard, a 89 puntos de los 495 de su compatriota, aún tiene posibilidades matemáticas.
Si Odermatt -que no compite en eslalon- se queda también con el Globo de gigante habrá completado su tercer 'pleno' seguido en las tres últimas ediciones de la Copa del Mundo del deporte rey invernal.
El miércoles se clausurará la competición con la disputa del gigante femenino -que ya se aseguró el pasado sábado, en Are, la austriaca Julia Scheib- y el eslalon masculino, la disciplina más abierta de las finales, que se decidirá entre cuatro esquiadores.
El noruego Atle Lie McGrath comanda con 552 puntos, 41 más que su gran amigo Pinheiro y con 77 sobre el francés Noel Clement; mientras que Henrik Kristoffersen, compatriota del líder, aún tiene, aunque sean muy remotas (sólo le vale ganar y que el resto sufra un descalabro) posibilidades matemáticas de ganar por quinta vez la Copa del Mundo de eslalon.
