El neozelandés Walsh se convierte en el atleta masculino más laureado bajo techo

Imagen sin descripción

Redacción deportes, 22 mar (EFE).- El neozelandés Tom Walsh se convirtió en el atleta masculino con más medallas en la historia de los Mundiales en pista cubierta con un total de siete preseas, tras conquistar este domingo en Torun su cuarto título de campeón del mundo de lanzamiento de peso.

Un nuevo oro que permitió al oceánico romper el empate que mantenía con el saltador cubano Javier Sotomayor y el cuatrocentista bahameño Chris Brown -con un total de seis metales cada uno- como los atletas masculinos más laureados en cita universal bajo techo.

Clasificación que a nivel general domina la mozambiqueña María Mutola, que ganó nueve medallas, siete de ellas de oro, en los 800 metros entre los años 1993 y 2008, cuando subió por última vez al podio en los Mundiales disputados en Valencia.

La misma fiabilidad que demuestra Tom Walsh, que no se baja del podio en unos Mundiales en pista cubierta desde que se colgó la medalla de bronce en el año 2014 en la ciudad polaca de Sopot.

Un bronce que el oceánico, de 34 años, cambió dos años más tarde en Portland (Estados Unidos) por un oro, que Walsh volvería a repetir en 2018 en los Mundiales disputados en la ciudad británica de Birmingham.

Una colección que el neozelandés aumentó con el bronce que logró en Belgrado en 2022 y la plata que sumó en Glasgow en 2024, así como el nuevo oro, el tercero de su carrera, que conquistó el pasado año en la ciudad china de Nanjing

Título que Tom Walsh no parecía que fuera capaz de repetir tras una gris temporada invernal en la que contaba con un mejor lanzamiento de 21,10 metros.

Lejos de los máximos favoritos, empezando por el italiano Leonardo Fabbri, que llegaba a la cita como líder mundial del año con una marca de 22,50, o los estadounidenses Roger Steen (22,07) y Jordan Geist (22,04), que también habían sobrepasado la barrera de los veintidós metros.

Pero Walsh volvió a mostrar en Torun, doble medallista olímpico, su capacidad competitiva y, con un lanzamiento de 21,82 metros, se alzó con la victoria por delante de los estadounidenses Geist, plata con 21,64, y Steen, que completó el podio con un registro de 21,49 metros.

Una victoria que convirtió al oceánico en el primer lanzador de peso en alcanzar los cuatro títulos mundiales bajo techo, igualando a su compatriota Valerie Adams, que ganó igualmente cuatro oros en la categoría femenina.