Con el Benfica, invicto y ya clasificado desde hace varias jornadas, la lucha se centra por los tres billetes restantes, con cuatro equipos separados por apenas dos puntos.
El mejor situado es el Liceo, segundo con 12 puntos, que espera no tener que lamentar los dos puntos que se le escaparon en la última jornada, cuando ganaba 2-4 al Sporting a falta de diez minutos para el final.
Precisamente el conjunto lisboeta es tercero con 11 puntos, mientras que el Barcelos es cuarto con 10, los mismos que el Oliveirense, ambos separados únicamente por el golaveraje general (-4 del Barcelos por -2 del Oliveirense).
De este modo, el duelo ante el vigente campeón de Europa será decisivo, y el equipo que dirige Juan Copa sabe que si logra la victoria certificará su presencia en la Final a Ocho que se disputará en Coimbra del 6 al 10 de mayo.
El conjunto dirigido por Rui Neto poco se parece al de la pasada campaña, cuando se proclamó campeón de Europa por segunda vez en su historia. Está sufriendo más este curso, pero el precedente de la primera vuelta, el 3-1 con el que derrotó al Liceo, obliga al conjunto gallego a mantenerse en alerta.
No obstante, el equipo portugués aterrizará en Galicia sin su estrella y máximo goleador de la liga portuguesa, Miguel Rocha, autor de 37 goles y sexto máximo anotador de la Champions con ocho dianas, que está lesionado. Una baja vital para una plantilla en la que figuran el ex del Liceo Franco Ferruccio y los españoles Guillem Torrents, Kyllian Gil e Iván Morales.
Una situación delicada que contrasta con la euforia del Liceo, que este domingo recuperó el título de la Copa del Rey cinco años después, con una final ante el Calafell (1-4) que tuvo como gran protagonista a Bruno Saavedra, autor de un triplete en apenas un minuto que acabó con la resistencia rival.
En esa Final a Ocho ya espera el Barça, herido tras no alcanzar ni a la final de la Copa del Rey por segundo año consecutivo. El conjunto azulgrana visitará al Trissino italiano (20:45 CET) con opciones todavía de asaltar el liderato del Grupo A, aunque depende de un tropiezo del Oporto.
El cuadro azulgrana espera que esa derrota sea en Reus, que recibe al subcampeón de Europa (21:00 CET) en la lucha por la tercera posición con el Trissino. Si el Barça gana y el conjunto rojinegro también lo hace, ambos saldrían beneficiados por sus respectivos objetivos.
Finalmente, la jornada se abrirá este miércoles con un partido entre dos equipos ya eliminados. El Igualada Rigat recibirá al Saint Omer francés (20:00 CET) con el único propósito de, en su último partido europeo como local esta temporada, despedirse con buen sabor de boca.
