El estadio de Zenica, una caldera a presión donde Italia se juega el billete al Mundial

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Roma, 30 mar (EFE).- Italia se juega este martes el billete al Mundial 2026 en el estadio de Zenica, conocido también como Bilino Polje, situado en la ciudad industrial homónima y con una capacidad para 15.600 espectadores que, pese a ser reducida para este encuentro, creará una caldera a presión contra el antecedente 'azzurro' precedente: la victoria de hace seis años.

Inaugurado en 1972, el estadio que albergará la final de la repesca mundialista entre Bosnia y Herzegovina e Italia es la sede del NK Čelik, en la ciudad cuyo nombre significa "acero" en español y refleja su tradición industrial, especialmente en la siderurgia.

Bosnia, eso sí, enfrenta un contratiempo, ya que el aforo se reducirá de 15.600 a 9.000 espectadores debido a una sanción de la FIFA por incidentes ocurridos en el último partido contra Rumanía.

Sin pista de atletismo y con las gradas muy próximas al césped, los aficionados bosnios, ilusionados con la posibilidad de regresar a un Mundial -el único lo disputaron en 2014-, convertirán el recinto en una olla a presión.

Italia enfrenta este partido, uno de los más importantes de su historia, consciente de que sabe ganar en este escenario, pues ya lo hizo en 2019 con un contundente 0-3 en un partido clasificatorio para la Eurocopa 2020, último gran trofeo de este país que navega en una crisis sin precedentes, ausente en dos mundiales consecutivos.

El estadio de Zenica, situado a unos 70 kilómetros de la capital, Sarajevo, se encuentra junto al río Bosna y rodeado de montañas, en una ciudad de aproximadamente 127.000 habitantes.

Y conserva un lugar especial en la memoria del país, pues Bosnia logró mantenerse invicta allí durante más de una década, entre 1995 y 2006.

Se trata de un estadio que, lejos de contar con una infraestructura moderna, destaca por su atmósfera, y los jugadores que han pasado por él saben cómo se siente la presión del público.

El exfutbolista del Roma y del Juventus Turín, el bosnio Miralem Pjanic, advirtió recientemente en una entrevista con Sky sobre la ello y describió el recinto como "una auténtica caldera".

La selección italiana, dirigida por Gennaro Gattuso, llega al encuentro del martes contra Bosnia tras imponerse 2-0 a Irlanda del Norte en semifinales, mientras que los balcánicos eliminaron a Gales en la tanda de penaltis después de empatar 1-1 en Cardiff.

En los precedentes entre ambas selecciones, Italia suma cuatro victorias, un empate y una derrota en seis enfrentamientos, y afronta un partido decisivo que determinará su presencia en el grupo B del Mundial junto a Canadá, Catar y Suiza.