Vingegaard sigue los pasos de Pogacar en una Volta que refuerza al equipo de Iniesta

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Barcelona, 30 mar (EFE).- En su debut en la Volta Ciclista a Catalunya, el danés Jonas Vingegaard (Visma / Lease a Bike) cumplió los pronósticos e inscribió su nombre en el palmarés de la ronda catalana, en el que figuran leyendas como Eddy Merckx, Miguel Indurain o Tadej Pogacar, en una edición, la 105, en la que el NSN Cycling de Andrés Iniesta sobresalió con dos victorias de etapa al esprint.

Con el permiso de Pogacar, que no incluyó la ronda catalana en su calendario, el bicampeón del Tour de Francia demostró estar varios peldaños por encima de las primeras espadas del pelotón que compitieron en una de las ediciones más exigentes de la ronda catalana.

En Cataluña, Vingegaard se adjudicó su segunda vuelta por etapas de la temporada después de la París-Niza conseguida hace pocas semanas, y ya suma cuatro triunfos de etapa en este inicio de año repartidos entre las dos carreras que ha disputado.

Tras un mes de marzo perfecto, se postuló como el rival a batir en el próximo Giro de Italia, la única de las tres carreras de tres semanas que le falta por ganar. Además, quiere disputarle el maillot amarillo a Pogacar en el próximo Tour de Francia, que el 4 de julio saldrá desde la misma ciudad en la que celebró su triunfo en la general de la Volta.

En las carreteras catalanas, ni el francés Lenny Martínez (Bahrain Victorious) ni el alemán Florian Lipowitz (Red Bull-Bora Hansgrohe), segundo y tercero en la general a más de un minuto del líder, pudieron igualar el ritmo del danés en las dos etapas de montaña que ganó, con final en los puertos de Coll de Pal, de categoría especial, y Queralt, de primera, en el quinto y sexto día.

Tampoco Remco Evenepoel, quinto en la general, se mostró sólido en la montaña. El doble campeón olímpico, protagonista de una caída en la tercera etapa cuando todo indicaba que se jugaría la victoria al esprint con Vingegaard, demostró que en jornadas de alta montaña con un desnivel exigente todavía está lejos de los mejores.

Al belga de Red Bull se le vio nervioso en algunos momentos de la carrera, colaboró en la sexta etapa para que Lipowitz rubricara el tercer puesto en la general y le faltaron piernas para llevarse la última etapa que transcurrió en el mítico circuito por la montaña de Montjuïc.

El ganador de la Vuelta a España del año 2022 terminó a más de 2 minutos del líder del Visma, por delante de otros nombres destacados del pelotón como Felix Gall (Decathlon), sexto, o Richard Carapaz (EF Education-Easy Post), décimo.

En la sexta etapa en Berga y Queralt, Carapaz despuntó entrando en la fuga del día y cruzó la meta a menos de 1 minuto y medio de Vingegaard después de muchos kilómetros escapado. Un 'top-10' muy meritorio para el ciclista ecuatoriano con vistas al Giro de Italia, su próximo objetivo.

Mención aparte merece la discreta actuación del ciclismo español, que se encuentra en horas bajas. Sin Juan Ayuso en Cataluña, el veterano Mikel Landa (Soudal-Quick Step) fue el mejor entre los ciclistas locales con una decimoquinta plaza. Enric Mas (Movistar) terminó 24º por detrás de su compañero, Juanpe López (20º), y José Félix Parra, del Caja Rural, 23º.

La única buena noticia para el ciclismo español fue la irrupción del NSN Cycling, el equipo vinculado a la empresa de la leyenda del fútbol Andrés Iniesta. Aunque compite con bandera suiza, el antiguo Israel Premier Tech, con fuertes raíces en Cataluña, logró dos victorias de etapa en el cuarto y el séptimo día gracias a los velocistas Ethan Vernon y Brady Gilmore.

El francés Dorian Godon, del Ineos Grenadiers, fue el otro gran protagonista en finales masivos con dos victorias de etapa al esprint en las metas de Sant Feliu de Guíxols y Vila-Seca.

En lo deportivo, la organización de la ronda catalana valora muy positivamente la 105ª edición, que solo se vio empañada por el fuerte viento que sopló en el cuarto día, que obligó a anular la ascensión al puerto de Vallter, de categoría especial.

 En declaraciones a EFE, su director general, Rubèn Peris, confirma que la intención es repetir el recorrido exigente de los últimos años. "La fórmula de contar con dos o tres etapas de alta montaña funciona", defiende el máximo dirigente de la ronda catalana.

Peris destaca el elenco de ciclistas que han participado en la presente edición de una carrera que, según recuerda, no sería posible sin el apoyo de las administraciones.

 "Si no fuera por la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y los ayuntamientos que organizan las salidas y las llegadas, la Volta no podría salir. Los necesitamos a todos", precisa el presidente de la Volta.

Por ello, Peris agradece la presencia de autoridades de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona en la última etapa con final en la capital catalana, que el próximo julio acogerá el 'Grand Départ' de la ronda francesa, aunque reconoce que echó de menos la asistencia de su alcalde, Jaume Collboni.