Jugador de bádminton, Reedie representó a Gran Bretaña en los Juegos de Roma 1960 y tras finalizar su carrera como deportista se incorporó a la Unión de Bádminton de Escocia que llegó a presidir, antes de convertirse en presidente de la Federación Internacional de este deporte en 1981, posición desde la que lideró la inclusión del mismo el programa de los Juegos de Barcelona 1992.
Dos años después, en 1994, se incorporó como miembro del COI y formó parte de su Ejecutivo (2009–2012) y como vicepresidente (2012-2016). Durante más de dos décadas formó parte de diversas comisiones, incluidas las de marketing, programa olímpico, ética y de evaluación para los Juegos de Pekín 2008 y Río 2016, así como de coordinación para los Juegos de Atenas 2004 y Pekín 2008.
Reconocido con el título de Sir por la corona británica, Craig Reedie tuvo un papel decisivo como director del comité organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Londres 2012, un año antes de convertirse en el tercer presidente de la AMA, en la que su mandato coincidió con la revelación sobre la manipulación sistemática del dopaje en Rusia.
En reconocimiento a su servicio, el COI le concedió la Orden Olímpica en 2023.
