En una jornada cargada de emoción, viento y alto nivel competitivo, Asunción volvió a posicionarse como el gran epicentro de la vela paraguaya, al albergar una regata que reunió talento, proyección y espectáculo en el agua.
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La victoria fue para la embarcación Ondina, comandada por Sebastián Apthorpe como timonel y Federico Apthorpe como proel. Sebastián, actual campeón nacional y defensor del título, volvió a demostrar su jerarquía pese a su juventud, destacándose por su lectura de regata, madurez y precisión en la toma de decisiones.

El segundo lugar quedó en manos de Mangurujú, con Matías Rubio como timonel y Magalí Brítez como proel. La dupla continúa en franco crecimiento y empieza a consolidarse como una de las revelaciones de la temporada, mostrando regularidad y una evolución sostenida en cada presentación.
El podio lo completó Osadía, con José Vera al mando como timonel y Marcos Céspedes como proel, en otra destacada actuación que confirmó la competitividad de la flota.
Más allá de los tres primeros lugares, la regata contó con un alto nivel general, con varias embarcaciones protagonizando maniobras exigentes y elevando el espectáculo, lo que reafirma el avance técnico y competitivo de la disciplina en el país.

En ese contexto, también sobresale la historia de José Vera, quien representa el valor del desarrollo formativo en la vela.
Surgido de la Escuela de Vela y oriundo de Hernandarias, encontró en Asunción el espacio ideal para potenciar su crecimiento deportivo, reflejando el rol de la capital como punto de encuentro para las nuevas generaciones.

La competencia dejó en evidencia no solo el presente de alto nivel de los navegantes, sino también el impacto del trabajo formativo y el crecimiento sostenido de la vela en Paraguay, con Asunción consolidada como el eje central del desarrollo de este deporte.

