Olazábal, con 60 años, sigue fiel a Augusta: “Soy consciente de que cada vez queda menos”

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Redacción deportes, 8 abr (EFE).- El golfista español José María Olazábal volverá a participar a partir de este jueves en el Masters de Augusta, donde se reservó plaza vitalicia por sus triunfos en 1994 y 1999, aunque asume que con 60 años, le quedan pocas ediciones que saborear en el torneo que le encumbró como leyenda del golf.

La 90 edición del primer ‘major’ de la temporada será la 37 para Olazábal, que no ha dejado de formar parte del plantel ningún año a pesar de que sus resultados deportivos han ido menguando.

El jugador de Hondarribia (Gipuzkoa) cumplió 60 años el pasado 5 de febrero, por lo que asume que apura sus últimas participaciones en el Augusta National Golf Club.

“Estoy encantado de volver a estar aquí, es un sitio muy especial para mí, tengo grandes recuerdos, preciosos, son muchos años y es un privilegio estar aquí. Sobre todo, cuando eres consciente de que cada vez queda menos, intentas de alguna manera aprovecharlo lo mejor posible, intentar disfrutar de la experiencia lo máximo posible, y eso es lo que voy a intentar hacer”, subrayó el golfista vasco el pasado martes tras una ronda de prácticas.

Junto con Jon Rahm y Sergio García, ganadores de la chaqueta verde en 2023 y 2017, respectivamente, completa la representación española entre los 91 participantes, de los que solo dos, el estadounidense Fred Couples (66) y el fiyiano Vijay Singh (63), le superan en longevidad.

Olazabal también tiene el honor de ser el único de los que saltará mañana al campo situado en el estado de Georgia que posee dos chaquetas verdes, junto con los estadounidenses Scottie Scheffler, número uno del mundo y vencedor en 2022 y 2024, y Bubba Watson, que lo hizo en 2012 y 2014.

“Las sensaciones son geniales. Cada vez que vengo aquí, este es un lugar muy especial para mí, para mi corazón. Tengo recuerdos maravillosos. Este lugar me ha dado mucho en mi carrera para los grandes eventos. Siempre es fantástico volver”, se congratula de su presencia en el campo donde también ganó dos chaquetas verdes el fallecido Severiano Ballesteros en 1980 y 1983.

Consciente de su veteranía y de que el Augusta National Golf Club ha estirado el recorrido de los hoyos en los últimos años, el guipuzcoano admite que una tercera victoria en Augusta es una utopía, aunque confía en repetir la ‘hazaña’ de pasar el corte, como hizo en 2024 y en 2021, cuando concluyó en el puesto 50 y 45, respectivamente.

“Mi objetivo es conseguir un par de buenos resultados los dos primeros días e intentar disfrutarlo al máximo”, comentó sobre sus expectativas el golfista vasco, que anoche compartió mantel con todos los campeones del torneo en la tradicional cena a la que asisten con la chaqueta verde.

Olazábal ya solo juega un puñado de torneos de veteranos a lo largo del año que le sirven para mantener la preparación con vistas al Masters.

Su última prueba sénior la disputó a finales de marzo en California, en Hoag Classic, donde quedó decimocuarto, y en febrero participó en el Marbella Legends, donde también acabó en el top veinte.

“Lo estoy pasando un poquito mal con los hierros, no estoy contento, estoy muy fallón, y eso es un hándicap importante (…) Pero es verdad que el juego corto estuvo a una altura extraordinaria y eso es lo que hizo que al final pudiese hacer un buen resultado”, evocó el golfista guipuzcoano de su último torneo.

Olazábal será mañana de los madrugadores en el estreno del Masters al salir en el tercer grupo (8.02 hora local) junto con un par de veinteañeros, el danés Rasmus Neergaard-Petersen y el sudafricano Aldrich Potgieter, quienes no habían nacido cuando sumó su segundo triunfo en Augusta.