En la puesta de largo de esta iniciativa, dirigida a acercar el bádminton a los más jóvenes y fomentar el desarrollo del deporte desde la base, participaron la ya exjugadora onubense, su entrenador, Fernando Rivas, y el exvolantista danés Peter Gade, fundador de The Legends’ Vision, marco en el que se integra el proyecto.
Impulsado junto a la marca Yonex y enmarcado en el programa Junior Foundations del Legends’ Vision - Legacy Tour, se ha concebido como un proyecto a largo plazo para ofrecer a los niños de Huelva su primer contacto con el bádminton en un entorno estructurado y accesible.
Marín resaltó la “importancia de dar la oportunidad de probar”, algo que ha tenido siempre presente, un “primer momento” que quiere crear para más niños y niñas de Huelva y de su colegio, donde planta “una semilla”.
Precisó que cada año un grupo de 30 escolares de entre 9 y 11 años se entrenarán cada semana después de clase durante todo el curso con un técnico específico, con la entrega gratuita de una raqueta y una camiseta a cada uno, además de un “entrenamiento estructurado”, elementos que ella no tenía en sus "comienzos", recordó.
"Es una oportunidad que no tiene ningún coste ni barrera de acceso. Estamos creando un primer comienzo y cada niño saldrá del programa con su raqueta y su confianza para dar un siguiente paso", subrayó Marín, que incidió en que se trata de un proyecto “a largo plazo” del que quiere formar parte y “volver a ver a los niños para seguir su evolución”.
Por su parte, Rivas comentó que al bádminton en España le hace falta “buenos entrenadores en la base”, que sepan “cómo poner la raqueta en la mano a un niño que venga por primera vez y que éste se ilusione y quiera venir al día siguiente”.
El exjugador Pete Gade, fundador de Legends’ Vision, explicó que su proyecto nació hace diez años para “inspirar la pasión por el bádminton” y consideró “un placer” ver que en Huelva lo impulsa una figura tan representativa como Marín, que ha sido “capaz de hacer lo imposible”.
El director del Colegio Diocesano Sagrado Corazón de Jesús en la capital onubense, Joaquín Sierra, destacó que es “un privilegio” contar en el centro educativo con este proyecto “tan especial”.
“Se trata de mirar al pasado y crear algo nuevo para la próxima generación, y estamos muy contentos de colaborar con Legends’ Vision”, indicó Sierra, que resaltó que la deportista onubense es “una figura inspiradora a nivel internacional y leyenda del bádminton”.
Sierra ha dirigido un coloquio en el que Marín calificó de “momento inolvidable” su primer contacto con el bádminton, del que se enamoró “a primera vista”. Su amiga Laura le dijo que la acompañara y comenzó a jugar, a hacer amigos, en lo que fue el inicio de “un viaje maravilloso”, rememoró.
La onubense aseguró que se tomó “en serio” este deporte “desde el principio”. Ese momento lo ejemplificó cuando dijo que, con 12 años, dejó de bailar flamenco, que era otra actividad que realizaba junto a sus estudios, para centrarse en el bádminton, que le “apasionaba más”.
Recordó que su primer torneo lo jugó en Huelva y reconoció que tenía “mala leche” porque era “muy competitiva” y no le gustaba perder ni con su abuela al parchís. “Cuando veía que iba a perder, lo recogía”, admitió, y aunque con el tiempo fue controlando ese carácter, continuó siendo igual de competitiva que de niña, cuando “luchaba hasta el final cada uno de los partidos”.
Como ha dicho en más de una ocasión, afirmó que de pequeña era “muy mala” y que todo lo que ha conseguido ha sido “a base de mucho esfuerzo y trabajo”, sin ningún otro secreto. Entonces no pensaba que sería una gran jugadora, pero sí lo imaginaba: “Soñaba en grande, pero no en todo lo que he conseguido”, precisó.
También quiso destacar el apoyo “fundamental” de sus padres, que, sin saber entonces lo que era el bádminton, la apoyaron y cuando tuvo la ocasión de irse a Madrid a seguir progresando, aceptaron. “Les supliqué que me dieran esa oportunidad”, recordó.
También compartió su experiencia Gade, exjugador danés que ganó cinco títulos europeos y cinco medallas mundiales, y creador de Legends’ Vision junto a otros exprofesionales como el chino Lin Dan, el malasio Lee Chong Wei y el indonesio Taufik Hidayat.
Gade explicó que con 4 años jugaba al fútbol y veía a sus padres jugar al bádminton como aficionados, tras lo que pasó a practicarlo y se sentía bien compitiendo, hasta que logró su primera gran victoria en un torneo regional y esto le hizo pensar en que podía "conseguir cosas a un mayor nivel”.
