A dos meses del Mundial, Ciudad de México sufre preparativos entre polvo y vibraciones

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Ciudad de México, 15 abr (EFE).- A dos meses del inicio del Mundial de Fútbol 2026, el impacto de las obras se siente notablemente en la Ciudad de México, una de las sedes del torneo, donde vecinos reportan vibraciones y daños en sus viviendas, además de polvo constante y ruido excesivo.

En el centro de la capital mexicana, a unos pasos de la Calzada de Tlalpan, Doña Rosy atiende un puesto de comida afuera de su casa, a pocos metros de las obras que avanzan en la zona.

Ahí, cerca de un tramo de Tlalpan donde el Gobierno capitalino construye un parque elevado y una ciclovía a lo largo de 30 kilómetros como parte de los preparativos rumbo al Mundial, una parte del techo de su vivienda colapsó recientemente.

"Se cayó el techo. Hasta temblábamos del ruido y de la taladrada del piso, sí se temblaba", relata a EFE sobre lo ocurrido hace unas semanas, aunque destaca que las autoridades acudieron rápidamente a atender la situación.

Ahora, cuenta, el problema es el polvo: "A diario estoy limpiando, a todas horas".

Como Doña Rosy, otros vecinos también enfrentan alteraciones en su vida cotidiana desde febrero de 2025 cuando comenzaron las obras que se estima finalicen en mayo, un mes antes del Mundial.

"Las 24 horas ruido, las 24 horas polvo, las 24 horas agua y tráfico", resume Marco, quien vive y trabaja frente a las obras, a la vez que denuncia que las perforaciones por las obras han generado encharcamientos constantes, señala.

A unas calles, Jonathan Azpeitia, dueño del restaurante Coco Pizzería, describe cómo las vibraciones por las excavaciones se sienten dentro de su local.

"Como si pasara un tráiler de repente, o un temblor más que oscilatorio un poquito como trepidatorio", explica, al mover la mano de arriba a abajo.

A ello, se suman fallas eléctricas, explosiones de transformadores y cierres viales que dificultan el acceso a la zona y reducen la afluencia de clientes, relata.

Pero más allá de las molestias inmediatas, le preocupa la falta de atención a problemas cotidianos que, asegura, llevan años sin resolverse, como encharcamientos y baches.

Frente a ello, cuestiona que se impulsen obras millonarias ligadas al Mundial que, a su juicio, responden más a una necesidad de "imagen" que a las necesidades de la población.

"No creo que sus prioridades concuerden con las nuestras (...) Hay prioridades antes de atender un Mundial", opina.

También critica, al igual que otros vecinos, la falta de consulta previa y claridad sobre los trabajos y sus beneficios a largo plazo.

"Me hubiera gustado que nos explicaran qué viene después(...) no solo para el Mundial, sino para lo que sigue", añade.

Los vecinos dudan que las obras concluyan a tiempo y advierten que, de hacerlo, no necesariamente quedarán bien, como ha ocurrido con otras construcciones.

"Si acaban a tiempo, no sé si lo acaben bien", dice Jonathan.

En una ciudad marcada por suelos inestables y antecedentes sísmicos, la preocupación se acentúa.

"Si no hay mantenimiento, se va a caer; si está mal hecho, se va a cuartear", añade Marco.

En semanas recientes, la alarma aumentó tras el colapso a inicios de marzo de un edificio en demolición sobre Tlalpan, que dejó una persona muerta y varias atrapadas.

Aunque la jefa de Gobierno de la capital, Clara Brugada, descartó que el derrumbe estuviese relacionado con las obras del Mundial, entre los vecinos crecieron las dudas ante las vibraciones constantes que reportan.

Los trabajos forman parte de los preparativos rumbo al Mundial de 2026 -que México organiza con Estados Unidos y Canadá- e incluyen la construcción de la ciclovía 'La Gran Tenochtitlán' en Tlalpan, una de las principales arterias que conecta con el Estadio Azteca, sede del partido inaugural el 11 de junio.

Además de la capital, México también recibirá partidos en las ciudades de Guadalajara y Monterrey.