"Ayer fue muy duro, en la recta final perdí un minuto con Piganzoli. Hoy, simplemente seguí luchando, seguí creyendo y todo el equipo creyó en mí. Eso me dio más fuerza y luego solo tuve que luchar hasta el final. Intenté seguir el ritmo de los corredores del Ineos, Arensman y Bernal, pero sentí que era demasiado difícil. Tuve que dosificar mis fuerzas", explicó Eulálio en meta.
El ciclista luso admitió que Piganzoli "estuvo muy fuerte y mantuvo un ritmo vertiginoso, con mucha potencia". "Solo tuve que aguantar las subidas y recuperar el aliento en los tramos llanos", añadió.
"Mañana no será tan fácil, pero todos vamos a disfrutar después de la carrera. El equipo ha estado increíble, hemos sufrido muchísimo durante las últimas tres semanas, pero al final estamos en cabeza y eso es fantástico. El año pasado no fui a Roma, tuve que abandonar dos días antes. Terminar esta última etapa ya será un récord para mí", concluyó.
