Una acción preparada junto a su compañera polaca y segunda clasificada Domi Wlodarczyk, aunque la vencedora de la Vuelta a España no esperaba que su ataque llegara lejos de la cima del Tourmalet.
"Domi y yo estábamos entre las mejores ciclistas. Queríamos atacar a seis kilómetros de la cima, pero ya no quedaba nadie en cabeza y no queríamos marcar un ritmo lento. Nos miramos y dijimos que era el momento de atacar.", explicó en la meta de Bagneres de Bigorre.
Según explicó la ciclista catalana, "nuestro plan era atacar por turnos. No teníamos intención de marcharnos inmediatamente. De repente me vi sola y pensé: bueno, ahora es el momento de irnos".
