Franco siempre en sus palabras, Hinault puso sobre la mesa lo que puede marcar el debate de un Tour que parece ya acabado en lo referente al ganador, tras la exhibición del esloveno en el Tourmalet que le llevó hasta el liderato con una renta de 2.42 minutos con el danés Jonas Vingagaard.
El tercero de la general es un Del Toro que debuta en el Tour, que está a 3.27 de su jefe de filas y que ha estado arriba en todos los momentos importantes de la carrera. Y que ya ha demostrado aguante en una prueba de tres semanas, puesto que fue segundo del Giro de Italia del año pasado, donde rozó la victoria.
Hinault ensalzó al mexicano, "escudero de lujo" de Pogacar y consideró que ayudar a que acabe en el podio puede nutrir la motivación del esloveno hasta el final de la prueba.
"El Tour está cerrado, nadie puede hacerle sombra. Lo demostró en el Tourmalet. Pero a diferencia del año pasado, cuando parecía aburrirse, esta vez tiene una motivación, repetir lo que hicimos Greg Lemond y yo, quedar primero y segundo", aseguró el quíntuple vencedor de la ronda gala en la televisión pública francesa.
"Con el potencial que tiene Pogacar, hace lo que quiere y cuando quiere. El Tour es un juguete en sus manos", aseguró.
Si el año pasado el esloveno dio muestras de desmotivación en el tramo final, cuando ya tenía sentenciado su cuarto Tour, Hinault piensa que esta vez encontrará la manera de afrontarlo con más vivacidad en que Del Toro suba al podio.
Para el francés, Pogacar no piensa en superar los cinco Tours que tiene él junto a su compatriota Jacques Anquetil, el belga Eddy Merckx y el español Miguel Indurain. "Eso lo hará seguro. Nos va a superar. Solo tiene 27 años, al menos le quedan dos o tres buenos por delante"
Pero necesitará combustible para motivarse. "Pienso que el desgaste para él no será físico, será mental. Pero este año tiene ya un objetivo, que Del Toro sea segundo. De ahí sacará el placer de seguir peleando", afirmó.
Hinault no ocultó su admiración por Pogacar, un corredor que "durante la temporada ha sido impresionante, gana hasta en los entrenamientos y no compite en carreras menores", al tiempo que alabó su mentalidad vencedora.
"Hace lo que hacía Merckx, está aquí para ganar, no para hacer regalos a nadie. Nadie le va a regalar nada si él tiene algún problema", dijo.
El 'tejón', el último francés que se llevó el Tour de Francia, en 1985, aseguró que le gustaría que Paul Seixas fuera su heredero, aunque reconoció que tendrá que esperar a que finalice el ciclo de Pogacar.
"Mientras esté el otro, lo va a tener difícil. Pero no solo Pogacar. También habrá que ver qué pasa con Del Toro, que solo tiene 22 años y un enorme potencial", dijo.
Hinault mostró su esperanza de que sea su compatriota de 19 años quien reine en las próximas ediciones y aseguró que ha demostrado ya su enorme potencial: "Ha hecho cosas que a su edad Pogacar no había logrado. Pero ahora hay que confirmar eso".
Para el pentacampeón francés haberle hecho debutar en el Tour de Francia en una carrera de tres semanas ha sido un error.
"Al Tour no se puede venir a aprender, aquí siempre hay muchas expectativas y más si eres francés. Es joven, tiene muchos años por delante, no habría pasado nada por dejarle un año para aprender. Yo le habría llevado a la Vuelta para preparar el Mundial o al Giro para que se midiera a Vingegaard. Si no ganas allí, no pasa nada. Pero aquí, todo el mundo está mirando", reflexionó.
