Herrera, de 26 años, ocupará el lugar de Ohtani, quien no participará debido a una inflamación en la rodilla izquierda, y se convertirá en el primer pelotero panameño en disputar un Juego de Estrellas desde que el receptor Carlos Ruiz lo hiciera en la edición de 2012 con los Filis de Filadelfia.
El pelotero de los Cardenales, utilizado esta temporada como bateador designado principal y receptor suplente, llegó a la jornada del viernes con promedio ofensivo de .249, además de 11 cuadrangulares y 40 carreras impulsadas.
Su producción también se refleja en un OPS+ de 122, muy por encima del promedio de las Grandes Ligas, mientras que su porcentaje de embasarse (OBP) de .384 lo ubicaba entre los diez mejores bateadores de la Liga Nacional al inicio de la jornada.
La convocatoria representa el primer reconocimiento de Herrera al Juego de Estrellas y confirma el impacto que ha tenido con San Luis durante la presente campaña, en la que se ha consolidado como una de las principales armas ofensivas del equipo.
Con su presencia en la planilla de la Liga Nacional, Herrera pone fin a una sequía de representación panameña en el All-Star Game que se extendía desde 2012.
Antes de él, Carlos Ruiz fue el último istmeño en recibir la distinción, mientras que el legendario cerrador de los Yanquis de Nueva York, Mariano Rivera, ostenta el récord entre los panameños con 13 participaciones en el clásico de mitad de temporada.
