"Costó mucho trabajo meterse en la escapada y aguantar la presión del pelotón principal. Al final pagué el esfuerzo, tenía las piernas muy desgastadas y resultó imposible que llegara la fuga. Había que intentarlo, en ese sentido estoy contento", señaló en meta nacido en Chíquiza, Boyacá, hace 28 años.
Algunos corredores bromearon con Pogacar en la salida para preguntarle al esloveno si pensaba permitir que llegara la escapada del día.
"Sí, será cuestión de preguntarle a Pogacar si es posible que llegue la escapada, pero no sé si dirá la verdad", bromeó el boyacense.
Einer Rubio no tira la toalla en el objetivo de obtener para el Movistar un triunfo de etapa.
"Estoy contento por el trabajo, la segunda semana ha sido buena y en la tercera espero estar aún mejor. A ver qué pasa mañana en Plateau de Solaison", concluyó.
