La etapa definitiva, la que dejará visto para sentencia el Tour de 2026, presenta un inédito desnivel de 5.450 metros, con tres puertos de categoría especial y uno de primera repartidos entre los 170,9 kilómetros entre Le Bourg d'Oisans y el Alpe d'Huez, material para darle la vuelta a toda la carrera.
En su obsesión por mantener el suspense hasta el último kilómetro, los organizadores lo apostaron todo por una jornada de muchos quilates y ningún reposo, llena de ingredientes para que todo sea posible.
Con una guinda final, una inédita ascensión que conduce al col más famoso, una nueva carretera que pondrá a prueba los organismos y llamará a los libros de la historia.
La jornada promete ser de alto voltaje, sobre todo porque ya no quedará más dinamita para reventar la carrera y lo que no pase en esa etapa ya no tendrá hueco en la carrera.
Nada más tomar la salida el pelotón afrontará la Croix de Fer, sus 24 kilómetros al 5,2 % que culminan por encima de los 2.000 metros, altitudes por las que discurrirá buena parte de la jornada.
El descenso conduce al Télégraphe y sus 11,9 kilómetros al 7,1 %, aperitivo del Galibier, el techo del Tour a 2.642 metros, un ascenso de 17,7 kilómetros al 6,9 %.
Una larga bajada de 34 kilómetros lleva la carrera hasta Mizoén, al pie de una estrecha carretera que hasta hace unos años era un sendero para ganado, pero que ha sido asfaltada.
Se trata del Col de la Sarenne, que el Tour ya recorrió en 2013, pero lo hizo bajando en una edición en la que programó dos subidas al Alpe d'Huez en la misma etapa. En 2017 se subió en una etapa de la Dauphiné, con victoria del británico Peter Kennaugh.
Los organizadores han querido probar el sentido contrario, una subida que contrasta con el ambiente festivo de las clásicas 21 curvas, que se desarrollará casi a escondidas, en el silencio de la montaña, sin público, como un duelo entre el ciclista y la naturaleza, que pondrá sobre la mesa uno de sus colosos más monstruosos, 12,8 kilómetros al 7,3 % de desnivel.
La cima de la Serenne, a 1.999 metros sobre el nivel del mar, se encuentra a 14,4 kilómetros de la meta, en los que se incluyen tres de vertiginoso descenso antes de pasar una primera vez por Alpe d'Huez, otros tres kilómetros de bajada y retomar la carretera clásica para afrontar cinco de las 21 míticas curvas que conducirán a la victoria.
- Etapa 20: Le Bourg d'Oisans - Alpe d'Huez, 170,9 kilómetros
Col de la Croix de Fer (E, 24 km, 5,2 %), a 137,2 de meta
Col du Télégraphe (1a, 11,9 km al 7,1 %), a 83,3
Col du Galibier (E, 17,7 km al 6,9 %), a 60,4
Col de Sarenne (E, 12,8 km al 7,3 %), a 14,4.
