El duelo más emocionante de una edición dominada con soltura por el esloveno Tadej Pogacar se dirimirá en una etapa maratoniana, con 5.450 metros de desnivel, tres puertos de categoría especial y uno de primera y otro final mítico en el Alpe D'Huez.
El duelo entre dos corredores que están llamados a protagonizar el ciclismo del futuro se anuncia muy igualado y ambos tienen argumentos para dar la última batalla.
Del Toro, de 22 años, parte con una ventaja de 24 segundos, tras haber distanciado en cuatro al francés en la primera etapa con final en el Alpe d'Huez. Pero falta la etapa reina, con el mismo final y mucha mayor dureza, donde las espadas volverán a estar en todo lo alto.
"Hoy hemos cedido un poco de tiempo, pero sigo en la pelea por el podio", dijo Seixas, que a sus 19 años se convirtió en el ciclista más joven en ascender el Alpe d'Huez.
El francés dio la cara en todo momento. Marcó el ritmo del grupo de persecución cuando a falta de 13 kilómetros atacó Pogacar y efectuó buena parte del ascenso en cabeza de un grupo en el que también estaba Del Toro, además del belga Remco Evenepoel, segundo de la general.
Este fue el primero en atacar, a falta de 3 kilómetros para la meta y uno más tarde fue Del Toro el que se marchó en solitario a afianzar su tercer puesto.
"Ha sido una primera experiencia increíble en el Alpe d'Huez", dijo el mexicano. Seixas se rehizo, aguantó el tirón y al final solo perdió cuatro segundos en la meta.
"No tenía las mejores piernas en el final, pero creo que he logrado limitar los daños", afirmó el francés, el más joven en tomar la salida del Tour desde 1937.
Ambos prometieron dar la pelea hasta el final. "La batalla será todavía dura mañana. Queda dos días de carrera y ya veremos cómo va a terminar", dijo el mexicano.
"Creo que la etapa de mañana será parecida a la de hoy. Puede que incluso más caótica. Al principio puede ser más delicado, pero en el conjunto veremos algo muy parecido", señaló el ciclista del UAE.
Del Toro, segundo del Giro de Italia del año pasado, cuenta además con el equipo más fuerte del pelotón a su servicio y con un Pogacar que aseguró estar dispuesto a sacrificarse para que acabe en el podio de París.
"No es un secreto que hoy quería ganar. Pero mañana será diferente, la prioridad será que Isaac acabe con el maillot blanco y en el podio", dijo el esloveno.
El maillot amarillo ya permitió a Del Toro ganar en la segunda etapa en Barcelona y le ayudó a regresar al tercer puesto durante la décimo quinta etapa, con final en el Plateau de Solaison, aunque con ello sacrificara la victoria de etapa en favor de Evenepoel.
Seixas se encuentra más aislado, con un equipo menos armado para la montaña porque muchos de sus elementos estaban pensados para ayudar al 'sprinter' neerlandés Olav Kooij a ganar etapas.
"Sigo en la lucha por el podio. Queda todavía la jornada de mañana y se jugará sobre la carretera", aseguró el francés, convencido de que tiene opciones de desbancar al mexicano.
En su primera participación en una carrera de tres semanas, el ciclista del Decathlon está demostrando un liderazgo inusual para su edad y se está sobreponiendo a la presión del país, que espera a encontrar un gran campeón.
