Iris Tió debe conformarse con la medalla de bronce

Imagen sin descripción

Redacción deportes, 3 ago (EFE).- La nadadora española Iris Tió, vigente campeona del mundo, no pudo lograr el ansiado oro que se le resiste en los Europeos de París y tuvo que conformarse con la medalla de bronce en la final del solo libre.

Un escalón por debajo en el podio del que logró en estos mismos campeonatos en las finales del dúo libre junto con Lilou Lluis y del dúo mixto libre formando pareja con Dennis González.

Resultado que reflejó con toda su crudeza el principal problema que está sufriendo el equipo español de natación artistica en la capital francesa, la falta de dificultad de sus ejercicios con relación a sus principales rivales.

De hecho, Iris Tió pese a aumentar dos puntos el grado de complejidad de su ejercicio con relación a las preliminares, partió con la octava nota de dificultad de las doce finalistas.

Demasiada ventaja para rivales como la bielorrusa Vasilina Khandoshka, que presentó una tarjeta con 2,7 puntos de dificultad más que la nadadora española, o la alemana Klara Bleyer, que partió con 2,65 puntos más que Tió.

Una circunstancia que obligaba a la barcelonesa, de 23 años, a brillar como nunca en la impresión artística, su mayor fortaleza, si quería tener alguna posibilidad de enjugar su déficit de complejidad.

Y lo cierto es que Tió a punto estuvo de lograr el milagro, tras emocionar como nunca, como testificaron las lágrimas de algunos espectadores, con su sublime interpretación del 'Himno al amor' de Celine Dion.

Una impresionante actuación que otorgó a la española unos espectaculares 145,6000 puntos en la interpretación artística, más que ninguna otra de las participantes en la final de este lunes.

Pero fue insuficiente para que Iris Tió remontase la desventaja que contó con relación a la alemana Bleyer y, sobre todo, con relación a la bielorrusa Khandoshka, que se disparó hasta los 152,0137 puntos, casi catorce más que la española, en la nota de ejecución.

Cifras que condenaron a la catalana a la tercer puesto de podio con un nota final de 284,5550 unidades, siete puntos menos que Vasilina Khandoshka, que se coronó nueva campeona continental con una marca de 292,3887, y cuatro menos que Klara Bleyer, plata con 289,2463.

Un resultado algo sorprendente, ya que si bien la bielorrusa cerró la ronda preliminar en primera posición, todo hacía pensar en el triunfo de la nadadora alemana, la vigente campeona, que se había mostrado como la más fuerte durante todo el curso.

Tal y como reflejaban sus victorias en las pruebas de la Copa del Mundo disputadas en París y Xian, así como en la superfinal celebrada el pasado mes de junio en Toronto

Una condición de máxima favorita que Klara Bleyer pareció refrendar con su magnífica interpretación de la rutina 'El espacio', coregrafiada por la española Ona Carbonell, en la que la germana trasladó a la perfección con sus movimientos la ingravidez a la piscina del Centro Olímpico Acuático de París.

Pero la precisión y velocidad en los movimientos de Vasilina Khandoshka, permitieron a la bielorrusa arrebatar por poco más de tres puntos la medalla de oro a la germana, que bajó un escalón en el podio con relación al Europeo disputado el pasado año en la localidad portuguesa de Funchal y tuvo que conformarse con la plata.