España, que jugó la tercera final mundialista de su historia y buscaba su primer oro, desaprovechó hasta cuatro penaltis córner en un encuentro que decidió un gol de Michel Struthoff en el tercer cuarto.
En la ciudad valona de Wavre (sur de Bélgica), ante unos 10.000 espectadores con mayoría alemana y un clima más otoñal que veraniego, los jugadores de Max Caldas no pudieron con la todopoderosa Alemania, también campeona de Europa y subcampeona olímpica y que llegaba a la final tras vencer a Argentina.
Los precedentes invitaban al optimismo a los españoles, ya que habían logrado ganar a los teutones durante este mismo campeonato y habían dado una excelente imagen tras vencer a la anfitriona y campeona olímpica Países Bajos por 3-4 el pasado viernes, así como con su empate ante la otra anfitriona, Bélgica.
Los primeros quince minutos fueron más de tanteo que de ocasiones reales, con un penalti córner para cada combinado; el alemán lo salvó Luis Calzado, mientras que la defensa germana se encargó de bloquear el intento español.
Justo antes y después del descanso fue España la que más rozó el gol con dos ocasiones de José 'Chefo' Basterra, autor de tres tantos en la semifinal, pero una la evitó el portero Danneberg y en la segunda no alcanzó a rematar el vasco tras un pase cruzado de Pepe Cunill.
El intento más claro del tercer cuarto para los de Max Caldas llegó con otro penalti córner que se quedó en la defensa teutona y finalmente fue Alemania la que, a falta de minuto y medio para acabar el periodo, consiguió anotar a puerta vacía por medio de Michel Struthoff.
Inmediatamente después del gol, España desaprovechó otros dos penaltis córner y tampoco logró sacar ventaja de una superioridad temporal tras la tarjeta verde a Justus Warweg al inicio del cuarto final.
A pocos minutos para el final, Max Caldas llegó incluso a sustituir al portero Luis Calzado para tener un jugador de campo extra, pero no fue suficiente para que España lograr la remontada.
Fue el regreso de España a una final mundialista 28 años después de caer contra Países Bajos en la de 1998 y más de medio siglo después de la derrota contra Pakistán en el Mundial de 1971, un logro ya histórico tras vencer a la anfitriona y campeona olímpica Países Bajos el pasado viernes.
La plata lograda en Wavre este domingo es la cuarta medalla mundialista de la historia de la selección española masculina de hockey tras las dos platas en 1971 y 1998 y el bronce logrado en 2006 frente a Corea del Sur.
El podio de este torneo lo completó Argentina, que se llevó el bronce tras remontar el gol inicial de Países Bajos y vencer 2-1 en el encuentro por el tercer puesto.
La organización del torneo en Bélgica aprovechó el descanso del encuentro para homenajear a su selección femenina, que se hizo con el bronce este sábado al vencer a Australia en la final de consolación.
