La Vuelta disfruta este lunes de la primera jornada de descanso entre Murcia y Albacete, mientras aguarda pendiente de la intervención quirúrgica al corredor del UAE, el rey del ciclismo mundial a quien sólo un maldito obstáculo en el camino pudo derrotar a 32 kilómetros de la meta de la octava etapa.
Sin Pogacar, que había sentenciado muy pronto la única gran ronda por etapas que faltaba en su palmarés, la Vuelta es otra, una nueva Vuelta que comenzó este domingo en la meta de Aitana. Otros nombres, una nueva clasificación, varias expectativas y posibilidades que aportarán un interés competitivo que no tenía con el esloveno en la carretera por su extrema superioridad.
Entre los candidatos ha irrumpido Enric Mas (Artá, 31 años), un corredor a quien sólo le vale en Granada el maillot rojo porque ya ha sido 3 veces segundo y una tercero. Toca el primer laurel. Y para ello ha sacado del baúl de los recuerdos su mejor versión, rescatando de paso el papel del ciclismo español en esta edición.
Un Enric Mas liberado, con los problemas físicos y de ánimo ya superados, encabeza la general con cierta ventaja sobre unos rivales a los que sometió en Aitana. Ese modo atacante anima a la afición, la despierta, evita que la siesta sustituya a las horas delante de la televisión después de comer.
Mas disfrutó del primer día de reposo con un colchón interesante, pero no decisivo, de 1:18 minutos sobre el esloveno Primoz Roglic (Bora), quien va a pelear su quinto título en la Vuelta para pasar a la historia superando al español Roberto Heras. El podio lo completa el austríaco Felix Gall (Decathlon) a 1:39. Entre los tres, salvo sorpresa, se gestionará la roja.
Las diferencias crecen con el maillot blanco, el británico Oscar Onley (Ineos), a 2:20, y en este sector le siguen el ecuatoriano Richard Carapaz (EF Education) a 3:26 y el danés Mattias Skjelmose (Lidl-Trek) a 3:55. Por encima de los 4 minutos, Sepp Kuss (Visma), el colombiano Harold Tejada (Astana) y Gregor Muhlberger (Decathlon).
La nueva imagen de Mas, fino, potente y combativo, otorga al balear el derecho a la condición de favorito número 1. Buen síntoma que rompa alguna barrera. Ganó en Aitana 8 años después de su victoria en Andorra, primer español líder de la Vuelta desde aquel mismo año -Jesús Herrada fue el último que portó el maillot- y de una 'grande' desde que Juanpe López se puso de rosa en el Giro de Italia de 2022.
Ahora habrá que ver el rendimiento de Movistar llevando la responsabilidad en cada etapa en defensa de la roja. Atención a Roglic, hasta el momento de puntillas, pero el líder del Red Bull Bora, por calidad y experiencia, y con una crono en lontananza, cotiza al alza y su tercera semana puede ser potente.
Del resto de rivales, incógnitas sobre la mesa. Gall no parece un sólido líder en el Decathlon, el único equipo que se atrevió a 'tutear' a Pogacar y al UAE, pero sus últimos resultados le avalan. En el top diez saldrá a escena el infatigable Carapaz a la caza de etapas.
Tras dos días de transición propicias para los aventureros, e incluso para los esprinters, la segunda semana de Vuelta apenas ofrece respiro. Para empezar, este martes entre Alcaraz y Elche de la Sierra la meta está al final de un repecho interesante. A continuación. entre Cartagena y Lorca espera el aliciente del Morrón de Totana (3.ª) antes de meta.
El protagonismo lo tomará la montaña con uno de los platos fuertes de la ronda. Ya en Andalucía, y entre Vera y Calar Alto (Almería), esperan 5 puertos, con Velefique (1.ª, 13 kilómetros al 7 y tramos del 15) como invitado de honor. A la meta se llega tras 16,9 kilómetros de ascenso al 5,6 por ciento y con rampas del 18.
Dos días después, tras otra opción para las fugas en Loja, la decimocuarta etapa llega a La Pandera (1.ª, 11,9 km al 7,2 y máxima del 17), otra cita con meta en alto. La segunda jornada de descanso la disfrutará el pelotón después del trámite entre Palma del Río y Córdoba.
La Vuelta se abre por la desgraciada retirada de Pogacar, pero mirando el aspecto menos negativo: la igualdad entre los contendientes y la dureza del recorrido integran un buen cóctel para disfrutar de un buen espectáculo hasta Granada.
